La Princesa de Asturias es ya Marinera de Honor de la Cofradía de Pescadores Santa Ana de Llanes, intercambio de distinciones con el Pueblo Ejemplar en un día unidad en el reconocimiento de, se decía en la edad media. los mareantes. Leonor recordó que una tocaya suya, también princesa, paseó por Llanes hace 500 años. No olvidó la rivalidad entre los bandos de la Guía, La Magdalena y San Roque que este sábado sí estuvieron unidos. “Apareció por aquí una tocaya mía y, por lo visto, quedó muy contenta con lo que vio. Aunque no sé yo si le bailaron un pericote todos los bandos juntos, con esos trajes preciosos de llaniscas y porruanos, o si le enseñaron igual de bien la capilla de Santa Ana o si probó las mejores anchoas… Igual a aquella Leonor no le explicaron con tanto detalle que aunque se lleven de maravilla…, una cosa son los madalenudos, otra los de San Roque y ya luego están los de la Guía… Quizá a esa Leonor que paseó por esta villa no le contaron que incluso antes de que ella llegara, hubo aquí, allá por el siglo XIV, un grupo de mujeres y hombres valientes que se unieron en aquella Cofradía de los Honrados Mareantes de San Nicolás”
La heredera resaltó la dureza del trabajo para hombres y mujeres, en el mar y en tierra. “ A este gremio, al de los pescadores, le debemos mucho toda la sociedad. Porque es un sector que exige mucho sacrificio, y no sólo por la dureza del trabajo en la mar. Durante siglos, los hombres salían a faenar y las mujeres se colocaban el rodiellu en la cabeza y recorrían todo el concejo y más allá, a menudo empapadas y agotadas, con más de 20 kilos de pescado fresco para venderlo por los pueblos. Y remendaban las redes y las velas, atendían a los hijos. Aquellas mujeres tenían un remano”.
La Princesa de Asturias dio ánimos y se despidió con simpatía tras dos horas y media de paseo por Llanes. “Me ha gustado escuchar a Maiche cuando dice que este premio es para todas las cofradías de pescadores de España, que se enfrentan a muchos desafíos de todo tipo y que tienen en el relevo generacional uno de los mayores retos. Gracias a todos los vecinos que formáis parte de la Cofradía de Pescadores de Santa Ana de Llanes. Gracias por vuestro cariño y vuestra acogida. ¡Y por nombrarme Marinera de Honor! Y vayamos ahora a probar ese guiso de pixín de la rula que han cocinado los alumnos de la escuela de hostelería del IES de Llanes. Muchas gracias y ¡buena mar!”
La familia real no se ahorró ni un saludo ni un selfie. Fotos en miradores sobre el Cantábrico, en un pesquero (en cuya cubierta la reina sufrió un resbalón sin consecuencias), o en la puja a la baja en la lonja. El rey se hizo con roballiza a 32 euros, la reina con chicharro, la princesa con golondro, la infanta con cabracho a 28 euros kilo….También conocieron la artesanía de las anchoas con la única conservera activa en el concejo.

