En furgoneta han viajado con comida, sacaos de dormir, mantas, teléfonos móviles y cargadores o productos de farmacia de primera necesidad. También portan los casi 7.000 euros recaudados que gastarán en compras en el comercio local ceutí. Sin embargo, la ayuda humanitaria "no es bienvenida en Ceuta".
Diana se ha sorprendido con el clima de "violencia extrema" que se vive en Ceuta por parte del propio pueblo de Ceuta, hasta el punto de que los migrantes tuvieron que protegerles "de los propios españoles". La ayuda humanitaria la están canalizando a través de asociaciones musulmanas, porque de españoles "no las hemos encontrado". No niega que haya ceutíes no musulmanes trabajando sobre el terreno, pero no los han encontrado, afirma.
La situación es la que viven los migrantes es "lamentable", dice Diana. Especialmente duele el desamparo de los niños y niñas no acompañados, dice con la voz entrecortada. Regresará mañana, con una sensación de "tristeza y desolación". Pero se queda con los momentos buenos, como la celebración de un cumpleaños infantil.
