Los incendios han sido protagonistas este verano en Aragón y han afectado también al turismo que año tras año suponen una fuerte inyección económica en los meses estivales. Las tres provincias aragonesas se han visto afectadas, pero se han registrado dos incendios que han sido considerados de los más graves de los últimos años. El primero comenzó el 15 de julio en Orés, obligó a desalojar a unos 700 vecinos de cinco localidades cincovillesas: Orés, Asín, Luesia, Malpica de Arba, Uncastillo, y una navarra, Petilla de Aragón. En torno a 16.000 hectáreas quemadas y las llamas llegaron a entrar a algunas de las poblaciones.
Fue el 2 de agosto cuando se dio por extinguido y Armando Soria, consejero de Turismo y Cultura de la comarca de las Cinco Villas, explica que “la afección ha sido muy grave, no solamente la ecológica, por supuesto, sino también la emocional y la económica. Quienes se dedican al turismo y han visto mermados sus ingresos fundamentales para sobrevivir durante el año”. Por ejemplo, en Uncastillo cayeron las reservas un 100% y todavía falta tener la fotografía y datos del turismo en este verano. “Hemos intentado contar que no sólo tenemos paisajes, sino que hay mucho patrimonio, se puede disfrutar de nuestros núcleos urbanos y de un rico patrimonio”, añade Soria.
Ahora “hay que intentar continuar con la normalidad y transmitirla, que la gente que vive durante todo el año en los pueblos pues pueda subsistir y sobrevivir, porque no solamente están afectados los paisajes, los agricultores han visto cómo el fuego ha pasado por encima de su modo de vida”.
Las Peñas de Riglos y la provincia de Huesca, grandes afectadas
El segundo gran incendio comenzó el 10 de agosto en las Peñas de Riglos, está controlado, pero todavía no se ha dado por extinguido, tras terminar con más de 18.000 hectáreas y haber obligado a la evacuación de más de 1.000 personas de 19 núcleos urbanos, más dos campings y un campamento de verano. Francisco Parra, desde Turismo Verde, explica que “ha sido un verano complicado e irregular dependiendo de las zonas de la provincia de Huesca”.
Las consecuencias de un incendio “no se acaban cuando termina de extinguirse el fuego, sino que duran mucho tiempo y no afectan sólo al perímetro del incendio, sino al conjunto del territorio”, asegura Parra quien indica que se ha sufrido cancelaciones de reservas en las zonas afectadas, pero al también se ha acogido a visitantes que habían cancelado en otros puntos de España en los que también el fuego ha sido protagonista.
El gerente de Turismo Verde ha querido recordar que es imprescindible “pensar en la prevención, pero desde mucho antes, de la limpieza, mantenimiento forestal, prevención, prevención. Y otras, “P” más, precaución y preparación de los vecinos porque son los primeros en llegar a atender el fuego”. Ante todo: prevención, precaución y preparación.
