El consejero de Hacienda, Roberto Bermúdez de Castro, también ha avanzado que el viernes también solicitarán la declaración de zona especialmente afectada por condiciones climáticas adversas. Así, los Gobiernos de España y de Aragón asumirán los daños causados por las inundaciones. Además, ha avanzado que los técnicos se desplazarán a los municipios para facilitar los trámites de las ayudas.
De momento, algunos municipios tienen problemas con el abastecimiento de agua. El Gobierno aragonés ha adjudicado los contratos de emergencia para garantizar ese suministro en localidades como Vinaceite, Azaila, Almonacid o Belchite. El coste podría superar los dos millones de euros. Además, habrá que invertir cerca de 7 millones de euros en daños en infraestructuras de comunicación.
Los vecinos de las zonas afectadas reclamaron ayer ayudas para paliar los daños e incluso, en Azuara, increparon al presidente del Gobierno aragonés, Jorge Azcón, por visitar esos municipios tres días después de la catástrofe. Precisamente, Azcón ha explicado hoy en una entrevista en Espejo Público de Antena 3 los motivos por los que no pudo ir antes. Estuvo en una boda a 1.000 kilómetros de Aragón, pero cree que lo fundamental es dar la cara.
Llegada de la UME
Más de 120 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias han comenzado a desplegarse por los 12 municipios de las provincias de Zaragoza y Teruel, afectados por las inundaciones del fin de semana para colaborar en las tareas de ayuda. El delegado del Gobierno en Aragón, Fernando Beltrán, se ha desplazado hasta Letux, donde ha señalado cuáles van a ser las funciones de la UME en la zona.
La vicepresidenta del Gobierno aragonés, Mar Vaquero, señala que han recurrido a la intervención de la Unidad Militar de Emergencias para agilizar los trabajos de limpieza, ya que hay desplegadas más de cien personas de las brigadas contra el fuego que no pueden ausentarse de sus puestos durante mucho tiempo.
En Azuara agradecen la colaboración de la UME en las tareas de limpieza del municipio. Mañana abrirá un consultorio habilitado en la ludoteca donde se prestará atención sanitaria durante las próximas semanas o meses. Mañana prevén recuperar también el agua de boca, a la espera de hacer análisis de turbidez.
El alcalde, Joaquín Alconchel, se muestra optimista porque no ha entrado barro en el pozo del que bebe el pueblo. Además, electricistas voluntarios están atendiendo individualmente los vecinos, aunque la luz se restableció 24 horas después de la tormenta. Alconchel agradece además las ayudas económicas anunciadas por las administraciones.

