Ese informe deja más titulares. En Aragón, hay 131.000 plazas de alojamiento. El turismo nacional supera los 6 millones de personas, de ellos, el 21% son catalanes y el 11% valencianos y madrileños. La estancia media es de 3,8 días y se dejan una media de 237 euros. Más de 1,3 millones de extranjeros visitan Aragón. El director general de Turismo, Jorge Moncada, destaca que somos ya un destino final. Por eso van a reforzar la promoción.
El análisis territorial revela, no obstante, un marcado desequilibrio en la distribución de la oferta. El 62,9% de las plazas turísticas se concentra en cinco comarcas, Sobrarbe, Ribagorza, Alto Gállego, Jacetania y la delimitación comarcal de Zaragoza, mientras que otras zonas con elevado patrimonio cultural y natural, especialmente en la provincia de Teruel, cuentan con menor capacidad alojativa y margen para un crecimiento sostenible. Así, por provincias, se confirma la fuerte concentración de la capacidad alojativa en la provincia de Huesca, que reúne el 57% de las plazas, frente al 25% de Zaragoza y el 18% de Teruel.
El informe identifica como principal reto estructural la gestión del desequilibrio territorial, al coexistir destinos con elevada presión turística en el Pirineo oscense, junto a territorios con alto potencial aún infraexplotado, como amplias zonas de la provincia de Teruel, Cinco Villas o Los Monegros. El documento señala que la sostenibilidad del modelo turístico en Aragón pasa por redistribuir los flujos, desestacionalizar la demanda y avanzar en la diversificación de los mercados de origen.
El estudio advierte además de dos transformaciones estructurales que requieren seguimiento continuado: el crecimiento de las viviendas de uso turístico, que han aumentado un 111,5%, y la elevada dependencia del mercado francés, que concentra el 45% de la demanda internacional. El incremento de las VUT incide especialmente en el equilibrio del mercado residencial en municipios pequeños, mientras que la concentración en un único mercado emisor incrementa la exposición ante posibles perturbaciones externas.

