La Asamblea general de CEOE Aragón ha hecho balance de los primeros seis meses del año, marcados por la guerra en Oriente Medio y el cierre de Ormuz, que trastocó los planes iniciales. Aun así, las empresas aragonesas han mostrado resiliencia frente a esas tensiones y frente al aumento del coste de materias primas, aunque preocupa el impacto de la inflación en el consumo en los próximos meses.
En el ecuador de su primer año al frente de la patronal, Benito Tesier marca como objetivo seguir reduciendo el absentismo – que supera el 7% en España frente al apenas 5% de otros países de nuestro entorno – o la burocracia para favorecer el emprendimiento y la captación de talento para cubrir vacantes en las empresas. Tesier reconoce que la presión fiscal del gobierno central a las empresas está teniendo que repercutirse, lo que resta competitividad.
La consejera de Economía del Gobierno de Aragón, Eva Valle, comparte que el refuerzo de la competitividad es un aspecto clave para que las empresas compañías generen empleo y crecimiento, por lo que la estrategia económica de la comunidad pasará por reforzar la capacidad de adaptación a un contexto internacional lleno de desafíos.

