hay productos que en el último año se han encarecido hasta más del 30%. Los huevos es el producto que sin duda más se ha notado, pero también ha sido significativo el incremento del precio de hortalizas como el tomate, el pepino, el calabacín, la berenjena o el pimiento que ha subido en algo más de 15%, seguido de las legumbres verdes como las judías o las habas con un incremento de casi el 10% o los cítricos que cuestan un 7,6% más. Si bien estos porcentajes son más elevados si hablamos de los primeros meses de 2026, este incremento se lleva produciendo a lo largo de todo el año pasado.
Desde Mercazaragoza, Antonio Magro, gerente de Frutas Magro, explica que las causas de estos incrementos no se deben únicamente a las consecuencias de los conflictos armados, sino que también se debe a la situación climatológica. Pone de ejemplo Almería, donde se fijan a la hora de establecer determinados precios. Los destrozos ocasionados por las lluvias han provocado que haya escasez de producto y que se hayan incrementado los precios.
“El principal indicador de los precios viene marcado por la oferta y la demanda” y en estos momentos “no tenemos casi producto. Por ejemplo, ha habido días que hemos tenido sólo cuatro palets de tomates cuando lo normal es tener más de cuarenta”, explica Magro, quien recuerda que se trata de productos perecederos a los que hay que dar salida, de ahí que, en ocasiones, se vean obligados a bajar los precios hasta los céntimos para poder venderlos.
La judía verde y el tomate son los dos productos que más han visto incrementado su precio, de acuerdo con lo que cuenta el mayorista el kilo de judía puede estar en torno a los 9 euros, aunque esto varía “de semana en semana porque también depende del transporte y del precio de la gasolina. En una semana el precio del producto se puede incrementar más del 20%”
