La iniciativa “El Triángulo del agua” es una iniciativa de la comarca Comunidad de Calatayud que ha sido elegida para el programa “Compromiso Rural” de Airbnb. Entre 37 candidaturas se escogieron dos iniciativas en toda España y una de ellas fue la presentada por ADRI Calatayud. Un proyecto que busca acercar población y futuro al ámbito rural con tres actuaciones en tres puntos de la comarca.
El primero de ellos tiene que ver con un proyecto turístico en el embalse de la Tranquera. Ahí se quiere dar una nueva vida a este espacio y que sea un punto de encuentro. El coordinador del Servicio Comarcal de Deportes de la Comarca Comunidad de Calatayud, Raúl Gasca, explica que “los empresarios y localidades del entorno ven una oportunidad única para impulsar el turismo deportivo y de aventura, con una propuesta muy atractiva y un amplio abanico de actividades acuáticas”. Estaría dirigido a turismo familiar, colegios y empresas con actividades que contemplan desde el kayak al paddle surf, la tirolina, senderismo o BTT.
Son muchos los visitantes que cada año acuden a la comarca, sobre todo a un lugar tan emblemático como el Monasterio de Piedra, en torno a 320.000 personas al año lo visitan, pero suele ser turismo de un día. Lo que se persigue desde ADRI Calatayud es que se pernocte en alguno de sus municipios y darles motivos para ello. Una de las iniciativas que se contempla es abrir al público un taller de alfarería en Alhama de Aragón que lleva en funcionamiento desde 1890. Su propietario, Eduardo Mula, destaca que el objetivo es abrir el taller con visitas guiadas y organizar actividades en torno a este oficio tradicional.
Necesidad de vivienda
Son muchos los atractivos turísticos de la comarca y también los servicios, pero es necesario personal que trabaje en el territorio para que estas iniciativas ayuden a convertirse en un motor económico. Pensando en todas esas personas que podrían ir a trabajar a la comarca se ha contemplado también la construcción de vivienda social en la localidad de Godojos. Su alcalde, Santiago Cebolla, explica que quieren poner a disposición “seis viviendas de alquiler social para cubrir la necesidad de vivienda asequible para los trabajadores del sector turístico de la zona y asentar población en una localidad de cerca de medio centenar de habitantes”.
El objetivo es rehabilitar dos edificios municipales que no se utilizan, las antiguas escuelas y un edificio en la calle Bajera del municipio y se pretende construir tres viviendas.
