La Asociación de Nabateros de la Galliguera ultima la construcción de las dos nabatas que este domingo, 26 de abril, surcarán las aguas del río Gállego, en el XXII descenso. Una edición muy especial, ya que estrena el reconocimiento como actividad de Interés Turístico de Aragón, lo que pone en valor todavía más el antiguo oficio de trasporte fluvial de madera desde los bosques del Pirineo al Ebro.
Los nabateros de la Galliguera serán los primeros de la provincia es descender el río, saldrán a las 11 horas desde Murillo de Gállego y llegarán dos horas más tarde a Santa Eulalia de Gállego. Un recorrido en el que los nabateros deben demostrar su pericia sobre los maderos ya que el río cuenta con curvas de 90 grados, cuya maniobra es complicada, teniendo en cuenta que las nabatas son de 2 y de 3 trompos, la primera pesa 2.500 kilos y la segunda 3.600.
Hay cuatro puntos especialmente peligrosos como la denominada zona de la Lavadora, que es una rampa de 300 metros que acaba en un giro de 90 grados, y el Puente de Murillo donde las embarcaciones tienen que “enhebrar” literalmente por el ojo del puente sin perder de vista las piedras y losas de ambos lados. También presentan riesgo las llamadas piedras sumergidas y las piedras llorosas. El presidente de la Asociación, Fran Fraguas, aconseja tres puntos para ver el descenso, la salida a las 11 horas en la Playa de Murillo; a las 11,45 horas en el puente de Murillo y a las 13 horas en el puente de Santa Eulalia. Los nabateros del Gállego serán los primeros en protagonizar el descenso este domingo, les seguirán los de la Val d’Echo el sábado 9 de mayo y cerrarán los nabateros del Sobrarbe el domingo 24 de mayo.

