DÍA CONTRA EL RUIDO

"Las leyes de Zaragoza contra el ruido están muertas matadas"

La Federación de Barrios de Zaragoza y Stop Ruido Zaragoza se han concentrado este mediodía en la Plaza del Pilar, para reivindicar con un minuto de silencio que las administraciones hagan respetar el derecho de los ciudadanos a no convivir con el ruido, que acarrea problemas para la salud para las personas y supone un importante problema medioambiental que "expulsa a la ciudadanía de sus casas".

José Antonio Alaya

Zaragoza |

El portavoz de la Stop Ruido en Zaragoza, Miguel Morte, pone como mejor ejemplo del problema existente en Zaragoza la zona de El Tubo. "Recientemente se generaron dos nuevas zonas saturadas y no se quiso meter, no se ha metido nunca por parte de ningún ayuntamiento", subraya Morte. "En la problemática del ruido, nadie se pone de parte de la víctima: se inventan derechos, se escucha a quienes ganan dinero, se ponen excusas o se hace trampas con las leyes, que están muertas matadas; no sirven absolutamente para nada".

"Cuando llamas para quejarte, no hay policía. No se puede hacer nada y han desanimado a los vecinos a quejarse", sigue explicando el portavoz de los afectados por contaminación acústica. "Hemos puesto más de mil denuncias sobre terrazas. Igual que a una terraza determinada le han puesto una multa muy gorda por una mesa o dos que han cambiado de sitio los clientes, hay terrazas con luces atadas a pinos, con lo peligroso que puede ser y tras dos años denunciándolo no se ha hecho absolutamente nada".

Otro problema es el que sufren los vecinos del entorno de la Plaza del Pilar, donde se organizan eventos cada fin de semana. "La gente quiere divertirse, pero la diversión no es un derecho, es una actividad y una necesidad personal. Sin embargo, la violación del domicilio, la vulneración de la salud como consecuencia del ruido sí que es una vulneración de derechos fundamentales", continúa relatando Morte, quien también señala que en muchos de esos eventos, no es necesario que el volumen alcance el nivel de decibelios que este mismo martes tuvieron que soportar durante las pruebas de sonido para la proyección de una película.