El Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Huesca, ha investigado a una persona como supuesta autora de un delito contra la seguridad vial, al conducir un vehículo a motor con temeridad manifiesta, poniendo en grave peligro la vida o integridad de otras personas, ocurrido en el término municipal de Gurrea de Gállego.
El pasado 13 de julio, el GIAT del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Huesca, tuvo conocimiento a través de la denuncia formulada por un usuario de la vía que aportó una grabación de vídeo, en la que se apreciaba una posible conducción temeraria ocurrida en la carretera A-124, en el término municipal de Gurrea de Gállego.
En las imágenes aportadas se observa como un turismo inicia un adelantamiento por su carril izquierdo a un vehículo articulado, invadiendo completamente el carril contrario. Mientras realizaba la maniobra y coincidiendo con la circulación de una furgoneta y del vehículo que hace la grabación, en sentido opuesto, obligó a éstos, a realizar maniobras evasivas de desplazamiento hacia el margen derecho de la calzada para evitar la colisión. El vehículo articulado adelantado, el turismo y la furgoneta, llegaron a cruzarse de forma simultánea.
Tras las investigaciones realizadas por los agentes para la averiguación del supuesto autor de los hechos, el pasado 14 de julio, pudieron localizar e identificar al posible conductor, procediendo a su investigación por un delito contra la seguridad vial, siendo un varón de 36 años y vecino de Ejea de los Caballeros (Zaragoza). El GIAT del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Huesca, instruyó las correspondientes diligencias, que fueron entregadas en el Tribunal de Instancia Plaza de Guardia en Huesca, debiendo el investigado presentarse cuando la Autoridad Judicial lo estime conveniente.
La conducción con temeridad manifiesta poniendo en concreto peligro la vida o la integridad física de las personas constituye un delito contra la seguridad vial previsto en el Código Penal. Este tipo de conductas puede ser castigado con penas de prisión, multa o trabajos en beneficio de la comunidad, además de la privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores durante el tiempo que determine la autoridad judicial. Cuando la conducción se realiza con manifiesto desprecio por la vida de los demás usuarios de la vía, las penas previstas pueden ser de mayor entidad debido a la especial gravedad del riesgo generado.
La Guardia Civil recuerda que los adelantamientos únicamente deben realizarse cuando existan las condiciones de visibilidad, distancia y seguridad suficientes para completarlos sin poner en peligro a otros usuarios de la vía. Asimismo, agradece la colaboración ciudadana, ya que la aportación de imágenes o información sobre conductas que supongan un grave riesgo para la seguridad vial contribuye a la identificación de los responsables y a la prevención de accidentes de tráfico con consecuencias potencialmente fatales.

