Tras nueve meses de obras, esta mañana se ha inaugurado en Huesca la reurbanización del Coso Alto, en el tramo comprendido entre la plaza de la Inmaculada y la calle Amistad, que ha contado con un presupuesto de 1,4 millones. Se completa así la peatonalización total de la principal arteria de Huesca y eje vertebrador del centro urbano iniciado durante el mandato de Ana Alós. Las obras de este último tramo comenzaron en noviembre del año pasado y han sufrido algún retraso debido a las lluvias y a la aparición de restos arqueológicos pero finalmente han podido terminar en el plazo establecido de nueve meses. La inauguración oficial ha tenido lugar este miércoles en plena antesala de las fiestas patronales, pero el espacio ya está abierto al público desde el 1 de agosto, con gran afluencia de personas que han recuperado este emblemático paseo urbano libre de vallas y con una imagen renovada.
Los trabajos han supuesto la reurbanización integral del vial, con la implantación de una plataforma única. Además de la pavimentación, el proyecto ha implicado la renovación total de la red de saneamiento y la red de agua potable, así como la reconstrucción de la canalización de alumbrado público, la instalación de una red específica para telecomunicaciones, redes de riego y contenedores de residuos soterrados. Todos estos elementos se han dispuesto manteniendo una banda funcional libre, que permite adaptar el espacio para acoger grandes eventos sin obstáculos visuales ni físicos.
El mobiliario urbano también ha sido renovado siguiendo criterios de unidad estética con otras zonas del centro: bancos, sillas, papeleras, fuentes, aparcabicis y contenedores soterrados de carga trasera se reparten de forma equilibrada, dejando espacio libre para el tránsito cómodo y seguro. El proyecto realza también la estética de la zona, poniendo en valor las fachadas emblemáticas, como las del Teatro Olimpia, el edificio de Ibercaja o el colegio de Santa Ana.
Durante los trabajos, recordaba la alcaldesa, “apareció una lápida romana ubicada en la actualidad en el Museo de Huesca, que nos recuerda que bajo nuestros pies se encuentra la memoria de siglos, y que la historia de Huesca siempre nos acompaña, incluso cuando construimos su futuro”. El arquitecto director de la obra, Joaquín Sánchez Climent, indicaba que “hubo una arqueóloga durante toda la ejecución de las obras que supervisaba los movimientos de tierra, llevaba el control y lo tenía todo documentado”.
La alcaldesa de Huesca finalizaba su intervención del acto inaugural indicando que esta actuación en el Coso “forma parte de una estrategia más amplia: la implantación de la Zona de Bajas Emisiones y un modelo de movilidad sostenible que reducirá el tráfico en el centro, pero sin etiquetas y que fomentará que Huesca sea una ciudad todavía más saludable y tranquila”. Agradecía, además, la “paciencia y el compromiso” de vecinos y comerciantes que han convivido con los trabajos durante estos meses, y tenía palabras de reconocimiento para los técnicos municipales, operarios, arquitectos y empresas “que han trabajado con profesionalidad para que hoy estemos aquí celebrando este resultado”
Una vez finalizadas las obras del Coso el Ayuntamiento se plantea ahora continuar con la mejora de las calles del centro de la ciudad. Las próximas actuaciones estarán centradas en la plaza de Navarra y su entorno.

