CERRADO POR COVID

El Gilda echa la persiana: "en noviembre vimos que no podíamos seguir"

El Gilda abrió sus puertas en la calle San Pablo hace algo más de cuatro años. Desde entonces, sus encurtidos y tapas, junto a actividades como exposiciones y conciertos, han servido para hacerse con una buena clientela. Pero las restricciones por el Covid, finalmente, ha podido más que su entusiasmo.

Redacción

Zaragoza | 13.01.2021 08:31 (Publicado 12.01.2021 15:21)

Sara y Pablo abrieron el Gilda conscientes de que un bar requiere de trabajo y sacrificio, pero, como tantos hosteleros, jamás pensaron que tendrían que hacer frente a una situación como la provocada por la pandemia. Tras luchar mucho durante los últimos meses e intentar negociar con la propiedad del local en el que están ubicados, no les queda más remedio que tirar la toalla.

Además de hacerse populares por sus montaditos y vinagres, esta pareja zaragozana ha apostado por participar de la dinamización cultural del entorno de San Pablo, organizando exposiciones, o conciertos que se celebraban en colaboración con la Lata de Bombillas.

Cierran con la esperanza de que la pandemia pase y surja la oportunidad de volver a poner en marcha un nuevo negocio que recoja el testigo del Gilda, aunque temen que la hostelería ya no volverá a ser igual.