En Aragón, la falta de personal en las Jefaturas de Tráfico y el atasco en las listas de espera para examinarse del carnet es un problema desde hace relativamente poco tiempo. Se trata de “algo coyuntural. Históricamente, ha sido en época estival donde más retrasos se han ocasionado, debido al auge de alumnos que aprovechan el verano para obtener el permiso de conducir”, explica Sergio Olivera, secretario general de la Confederación Nacional de Autoescuelas (CNAE) y presidente de la Asociación Provincial de Autoescuelas de Zaragoza.
La realidad en estos momentos, como asegura Olivera es que en el último año se ha registrado un “incremento importante de alumnos que aprueban la teórica y no somos capaces de ir sacando en la parte práctica”. Una situación que puede deberse, en parte, por dos circunstancias. Por un lado, ha aumentado el número de matrículas de alumnos que, específicamente quieren sacarse el permiso B. Y, por otro lado, la falta de personal examinador ya que no se han cubierto las plazas disponibles.
“En la empresa privada, cuando hay una jubilación o se producen bajas, se suelen cubrir las plazas con contratos temporales o de sustitución para paliar la falta de personal. En la Administración es diferente, tienen sus tiempos y sus protocolos”, asegura el presidente de las autoescuelas zaragozanas. A pesar de la falta de examinadores, las autoescuelas continúan con la formación de sus alumnos, a la espera de la convocatoria de los exámenes.
Otra de las realidades del sector es la jubilación de profesores que obtuvieron su titulación a finales de los años setenta y durante los ochenta y “nos está costando sustituirlos”, indica Sergio Olivera.
