Todos los vecinos desalojados por el incendio de Las Peñas de Riglos volverán hoy a sus casas. Los últimos en hacerlo serán los del municipio de Santa Cruz de la Serós, una vez reciban la autorización cuando se compruebe la seguridad del terreno.
Los últimos en volver fueron ayer los vecinos de Binacua y Atarés. Atrás han dejado diez días de desalojo y regresan contentos, pero sabiendo que la normalidad tardará días o semanas en llegar.
En Atarés, el incendio ha quemado parte de la conducción de agua y se espera que los trabajos de urgencia para repararla no se demoren. El alcalde pedáneo, Jesús Piedrafita, se ha mostrado reivindicativo como lo han hecho estos días otros alcaldes, vecinos y asociaciones. Pide un cambio en la ley de montes y reforzar las cuadrillas para garantizar las labores de prevención.
Desde Protección Civil se siguen inspeccionando los servicios básicos de electricidad, telecomunicaciones y suministro de agua. Este último es el que está causando más problemas y los municipios se están abasteciendo con garrafas o con cisternas. Desde el Gobierno de Aragón, el director general de Interior, Miguel Ángel Clavero, asegura que todavía se tardará en recuperar el agua de boca.
El incendio podría darse hoy por controlado. Sobre el terreno trabajan ya únicamente efectivos del Gobierno de Aragón que actúan en distintos puntos calientes. Clavero detalla que, si la evolución es favorable, estará extinguido en una semana.

