El pasado sábado un vigilante jurado fue agredido por un grupo familiar cuando trataba de proteger a una trabajadora de admisión del centro que estaba siendo amenazada e increpada por varias mujeres que querían entrar sin permiso en el centro sanitario. El vigilante recibió puñetazos e incluso fue golpeado en la cabeza con una lata de refresco por parte de una de las mujeres, a la que se sumaron otras para empujarle hasta la puerta de la entrada, donde varios hombres se abalanzaron sobre él y lo tiraron al suelo continuando con la agresión hasta que varios trabajadores del centro avisaron a la Policía.
Desde CSIF denuncian la indefensión que sufren los trabajadores del sector, y reclaman que en los hospitales haya al menos dos vigilantes por turno. Una medida que en su opinión beneficiaría a la seguridad de los trabajadores sanitarios y del personal de seguridad. Isabel Castro, delegada de seguridad privada de CSIF. El año pasado se registraron cerca de 800 agresiones al personal del Salud en los centros sanitarios de Aragón, a las que se añaden las que sufre el personal de seguridad. Este tipo de agresiones se da tanto en centros del ámbito urbano como rural, aseguran desde CSIF.
También el Colegio Oficial de Médicos de Huesca ha mostrado su repulsa por esta agresión. Recuerdan que, en estos momentos, se está implantando el Plan de Prevención de Agresiones a Profesionales de la Sanidad en Aragón y hay que ajustar los recursos y las medidas para reducir a cero este tipo de hechos. Desde el Colegio de Médicos, reclaman la concienciación, colaboración y compromiso de la ciudadanía, pero exigen a las administraciones que doten de recursos adecuados, proporcionales y eficaces para la prevención y para las respuestas eficientes ante cualquier tipo de agresión. Además, muestran su apoyo y solidaridad a los profesionales sanitarios y todos los que rodean el contexto sanitario (guardas de seguridad, por supuesto, incluidos), a quienes manifiestan su respaldo para que bajo ningún concepto acepten ningún tipo de coacción, ni verbal ni física. Desde el Colegio Oficial de Médicos animan a adoptar todas las medidas legales a su alcance y a denunciar las agresiones a través de los cauces establecidos.

