Los agricultores afectados por el pedrisco del pasado domingo esperan la llegada de los peritos para evaluar los daños en unas cosechas que estaban listas para recogerse. Marcos Garcés, agricultor de Bañón y miembro de UAGA, explica que algunas parcelas han quedado totalmente arrasadas, aunque el seguro cubrirá la producción perdida.
Sin embargo, lamenta que existen daños que no pueden compensarse, como la pérdida de una variedad de espelta que llevaban tiempo seleccionando y multiplicando. Además, reconoce el impacto moral que supone perder en apenas unos minutos una cosecha que estaba siendo superior a la media.

