Es más recurrente en zonas rurales y está relacionado con el poder adquisitivo y los hábitos alimenticios y físicos. También preocupa la prevalencia en niños y adolescentes, tras detectar un aumento del sedentarismo en edades tempranas. El jefe de Endocrinología del Hospital Universitario Miguel Servet, Alejandro Sanz, incide en que los fármacos pueden ayudar para revertir la situación, pero es importante hacer cambios reales y permanentes en los hábitos.
El 30% de los niños tienen sobrepeso y la mayoría se concentran en zonas urbanas frente a las rurales. Es un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles como la diabetes tipo 2, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares o varios tipos de cáncer. Afecta a la calidad de vida, a la movilidad y a la salud mental.
Tanto en niños como en adultos es fundamental la alimentación saludable, evitando los ultra procesados y los azúcares refinados. El hospital Miguel Servet de Zaragoza ha puesto hoy en marcha una iniciativa para informar de los efectos de la obesidad.

