El regreso al trabajo grupal en las ciudades deportivas se haría de forma gradual, muy controlada, con altas medidas de seguridad y siguiendo una serie de pautas para evitar contagios. Por ejemplo limitar el personal que esté presente en las instalaciones y, por supuesto, el reparto de mascarillas y guantes para unos empleados que, junto a los jugadores, pasarían por controles sanitarios previos. Y por descontado realizando un trabajo de desinfección de los lugares en los que se vayan a realizar las sesiones. Primero habría unos días de entrenamientos individuales para, posteriormente, organizar entrenamientos en pequeños grupos de 3 futbolistas una semana más tarde. Ya en la tercera semana se celebrarían entrenamientos colectivos en grupos de ocho. Y en la cuarta semana ya podrían trabajar sobre el cesped las plantillas al completo. En el mejor de los casos, información que publica Mundo Deportivo, el Sevilla-Betis podría disputarse el domingo 7 de junio a las diez de la noche pero sin público en las gradas. Esta es la idea de la Liga de Fútbol Profesional, aunque tendría que ser ratificada por las autoridades sanitarias.
El derbi podría jugarse el 7 de junio
Parece (toquemos madera) que empieza a remitir ligeramente la pandemia o, al menos, a desacelerar su ritmo de contagios. Y los organismos deportivos trabajan para articular los procesos que habría que seguir en la progresiva reanudación de las actividades deportivas. La Liga ha enviado a los 42 clubes profesionales un protocolo de actuación y pretende que las plantillas vuelvan a los entrenamientos el 4 de mayo. Además, el diario Mundo Deportivo publica la posible fecha del Sevilla-Betis: el domingo 7 de junio a las 22.00 horas, por supuesto a puerta cerrada.

