Comisariada desde el Área de Conservación, ‘Pintura liberada’ revisa un período creativo brillante y trascendental en la plástica contemporánea española, que culmina, además, una línea expositiva del Museo Carmen Thyssen Málaga dedicada a la reivindicación de la figuración como la expresión de modernidad y vanguardia más persistente del arte del siglo XX en España. En este sentido, exposiciones como ‘La apariencia de lo real’ en 2017, ‘Real(ismos)’ en 2022 o ‘Modernidad latente’ en 2024 han ido trazando ese relato de distintos episodios figurativos desde el llamado arte nuevo de los años veinte.
Con esta nueva muestra, centrada en las principales propuestas de la figuración en los ochenta, se destaca un período de especial fortaleza y empoderamiento de este tipo de pintura, que sus protagonistas defendieron como símbolo de los nuevos tiempos de la democracia, y que practicaron desde el absoluto placer de pintar con total libertad temática y estética.
Esta etapa tiene sus antecedentes en los sesenta y, sobre todo, los setenta, con la irrupción de nuevas propuestas figurativas de artistas como Luis Gordillo, Eduardo Arroyo o los llamados esquizos de la figuración madrileña, como Guillermo Pérez Villalta, Carlos Alcolea, Manolo Quejido, Carlos Franco, Chema Cobo y Herminio Molero. Estos pintores fueron pioneros en ofrecer una figuración multicolor y hedonista en temáticas, dotada de gran expresividad y plasmada en lienzos de gran formato.
