GASTRONOMÍA

La ensaladilla de La Cosmopolita vuelve a casa: Dani Carnero recupera uno de sus platos más icónicos en La Cosmo

La ensaladilla de La Cosmopolita, uno de los bocados más reconocibles de la cocina de Dani Carnero, regresa a la carta de La Cosmo el próximo viernes 24, Viernes de Dolores, en un gesto que conecta pasado y presente dentro de la trayectoria del cocinero malagueño. Servida con sus característicos tacos de jamón, esta ensaladilla no es solo una receta: es una forma de entender la cocina. Un plato que resume la mirada de Carnero hacia el recetario popular andaluz, donde el producto, la memoria y la sencillez bien ejecutada ocupan el centro.

Isabel Naranjo

Malaga |

Gastro
La ensaladilla de La Cosmopolita vuelve a casa: Dani Carnero recupera uno de sus platos más icónicos en La Cosmo | www.ondacero.es

La Cosmopolita, fundada en 2010 y convertida en un imprescindible de la ciudad, fue el lugar donde esta ensaladilla se consolidó como uno de los grandes clásicos de Málaga. Tras el cierre de aquel espacio, su legado y recuerdo ha seguido vivo en los distintos proyectos del chef y en la mente de aquellos fieles que la disfrutaban en su restaurante madre, y ahora encuentra un nuevo capítulo en La Cosmo, el formato más directo, cercano y esencial de su cocina.

Este regreso no responde a la nostalgia, sino a la coherencia. La Cosmo nace precisamente desde esa idea: una cocina sin rodeos, basada en el producto, el origen y el gesto culinario honesto. En ese contexto, la ensaladilla vuelve como lo que siempre ha sido: un plato cotidiano elevado desde el respeto y el oficio.

“Hay recetas que forman parte de tu vida y de la de mucha gente. Volver a hacerlas tiene sentido cuando encuentras el lugar adecuado”, señala Dani Carnero.

_DSC03045.jpg

La ensaladilla clásica de jamón ibérico que firma Dani Carnero es una receta aparentemente sencilla, pero construida desde el detalle. Durante años, fue uno de los platos más reconocibles de su taberna La Cosmopolita, convirtiéndose en un referente dentro de la escena gastronómica local.

Se elabora con patata de cocer, zanahoria y huevo. Las verduras se cuecen con precisión y se trabajan manualmente, rompiéndolas a mano para mantener textura y evitar un puré excesivamente fino. La mayonesa es casera, elaborada con aceite de girasol, un toque de aceite de oliva y vinagre de Jerez.

Se sirve templada, una decisión poco habitual que transforma el resultado final: al no estar fría en exceso, la patata conserva mejor su sabor y la mayonesa mantiene su textura natural.

El toque final son taquitos muy pequeños de jamón ibérico, que aportan profundidad, punto salino y untuosidad. La receta conecta con versiones antiguas de ensaladilla que se elaboraban incluso con lengua, pero reinterpretada en una clave más accesible y contemporánea.

El viernes 24 no marca solo la vuelta de un plato, sino la recuperación de una historia compartida entre cocina y ciudad.