El Ayuntamiento de Málaga ha contado con el departamento de Química Inorgánica, Cristalografía y Mineralogía de la Universidad de Málaga, que ha estado trabajando en varias líneas de investigación simultáneamente para tener una Semana Santa Malagueña más segura. Por un lado, se ha trabajado en la búsqueda de aditivos que añadidos al líquido anticera lo hagan menos deslizante y, por otro lado, se ha trabajado con diferentes protectores de la piedra que generan un importante efecto antideslizante. Como explica el profesor Paco Franco, con la utilización de estos protectores se consigue un doble hito en seguridad: en primer lugar, un pavimento antideslizante en condiciones de lluvia y, en segundo lugar, que sea antideslizante cuando se aplica el líquido anticera.
En total, el servicio prevé emplear 5.000 litros de líquido anticera y 2.500 litros de protector. En concreto, según la información aportada por la UMA, se trata de un barniz protector al agua especialmente formulado para rocas al que se le añade un 5% en peso de granos de arena de un tamaño inferior a 275 micrómetros. Esta capa protegerá la roca de los contaminantes externos a la vez que fijará el grano que genera el efecto antideslizante; está específicamente formulado para poder fijarse a la roca.
