La Asamblea Electoral de la CGE ha renovado los órganos de gobierno de la organización empresarial para los próximos cuatro años, otorgando a Gerardo Cuerva su respaldo unánime. El presidente inicia esta nueva etapa acompañado por un equipo parcialmente renovado, integrado por Concha de Luna, Juan de Dios Molinero, Amalia Torres Morente y Nacho Hervás como vicepresidentes.
El nuevo organigrama se completa con Alejandro Rubia como secretario, Silvia Membrive como tesorera, Josep Roig como contador y los vocales Marcelo Vázquez, Javier Rubiño, Elena López Marín, Sergio González, Alberto Reche, Juan Antonio Mata y Joaquín Rubio.
“No está en mi ADN guardar silencio”
En su discurso de toma de posesión, Gerardo Cuerva reafirmó su compromiso con la defensa firme de los empresarios y con alzar la voz allí donde sea necesario. “No está en mi ADN guardar silencio”, aseguró, explicando que su decisión de optar a la reelección responde tanto a su preocupación por la situación de Granada y el desgobierno de España, como a su esperanza en el tejido empresarial granadino.
Cuerva denunció el “mal endémico” que, a su juicio, sufre la provincia, con una clase política que defiende posiciones distintas según esté en el Gobierno o en la oposición, lo que ha provocado un retraso histórico en infraestructuras clave.
El presidente de la CGE recordó que Granada ha sufrido durante décadas agravios comparativos en materia de infraestructuras. “Lo que no pasa en ningún sitio… pasa dos veces en Granada”, afirmó, aludiendo al retraso en la llegada de las autovías, el AVE y a la ausencia de conexión ferroviaria del Puerto de Motril, una situación única en el litoral mediterráneo.
Cuerva advirtió de que, si no se actúa con firmeza, la provincia volverá a llegar tarde a proyectos estratégicos como el Corredor Mediterráneo o el tren de Motril, y se comprometió a seguir defendiendo sin ambigüedades las principales demandas del empresariado granadino.
Más allá de la reivindicación, Gerardo Cuerva destacó el papel de la CGE como motor de transformación económica y social de la provincia. Subrayó que los empresarios mantienen un vínculo profundo con Granada y que esa implicación ha permitido impulsar proyectos estratégicos como IFMIF-DONES, cuyo germen estuvo en una empresa granadina y en la propia Confederación.
El presidente apuntó además a otras oportunidades clave para el futuro, como el acelerador de partículas, el desarrollo de la Inteligencia Artificial, la Capitalidad Cultural o la iniciativa Granada Global, en las que el empresariado ya trabaja activamente.
“La gran esperanza de Granada son sus empresarios”
Cuerva cerró su discurso con un mensaje de optimismo y confianza en el tejido productivo de la provincia. “La gran esperanza de la sociedad granadina son sus empresarios”, afirmó, destacando el talento, la innovación, el liderazgo y la capacidad de trabajo de hombres y mujeres que, a su juicio, están llamados a liderar el desarrollo económico y social de Granada.
“Tengo una firme esperanza en las enormes posibilidades de esta tierra”, concluyó el presidente de la Confederación Granadina de Empresarios, convencido de que Granada cuenta hoy con una generación empresarial preparada para impulsar su futuro.

