Las inspecciones realizadas por los servicios técnicos municipales han confirmado un empeoramiento progresivo del estado del muro, con desplomes, fisuras, descalces y pérdida de material resistente, además de deficiencias en el drenaje del terreno y afecciones provocadas por la presencia de raíces y vegetación.
Las lluvias recientes han agravado la situación al incrementar la acumulación de agua en el talud, aumentando la presión sobre la estructura y reduciendo su capacidad de contención, lo que ha llevado a los técnicos a advertir de un riesgo real de desprendimientos con afección directa a la vía pública y al edificio formativo.
La alcaldesa de Granada, Marifrán Carazo, ha subrayado que “la seguridad de las personas es una prioridad absoluta para este equipo de gobierno” y ha señalado que la tramitación de emergencia permite adelantarse a posibles incidencias “en una zona muy concurrida y próxima a la Alhambra, donde la prevención es fundamental”.
Carazo ha destacado además que esta inversión forma parte del plan continuo de mantenimiento y mejora de las infraestructuras municipales, con el objetivo de conservar el patrimonio urbano y ofrecer espacios más seguros y cuidados tanto a la ciudadanía como a los visitantes.
Apuntalamiento provisional y nuevo muro de contención de Rey Chico
Ante este escenario, el Consistorio ha activado el procedimiento excepcional de tramitación de emergencia, contemplado en la normativa de contratación pública, que permite acortar plazos administrativos y comenzar las obras de forma inmediata cuando existe un riesgo para la seguridad ciudadana. La actuación ha sido adjudicada a la empresa Geotécnica del Sur por un importe total de 626.644,48 euros (IVA incluido) y cuenta con un plazo de ejecución de cuatro meses.
El proyecto contempla una intervención integral sobre el talud y el sistema de contención. En una primera fase se llevará a cabo el apuntalamiento provisional del muro existente, mediante una estructura metálica que permitirá estabilizar la zona durante la ejecución de las obras. Posteriormente, se procederá a la construcción de un nuevo muro de contención estructural y continuo, diseñado para resistir los empujes del terreno y las sobrecargas del vial superior, garantizando una solución definitiva frente a desprendimientos, deslizamientos o caídas de material.
De forma complementaria, la actuación incluye la retirada de vegetación, raíces y materiales inestables, así como la mejora del sistema de drenaje, con el objetivo de evitar futuras acumulaciones de humedad que puedan comprometer la estabilidad del talud.

