ENTREVISTA

María Paz García, presidenta del Colegio Oficial de Aparejadores de Granada, reclama más ayudas públicas y conciencia ciudadana para avanzar en accesibilidad universal

La accesibilidad en los edificios sigue siendo una de las grandes asignaturas pendientes en Granada. Aunque desde diciembre de 2017 es obligatorio que todos los inmuebles cumplan con criterios de accesibilidad universal, una gran parte del parque residencial aún no se ha adaptado.

Redacción

Granada |

Así lo ha advertido María Paz García, presidenta del Colegio Oficial de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Granada, durante una entrevista en Más de Uno Granada, donde ha insistido en la necesidad urgente de intervenir, especialmente en viviendas antiguas.

Según ha explicado María Paz García, aunque los edificios de nueva construcción ya incorporan las exigencias normativas, el principal problema se encuentra en los inmuebles ya existentes.

“Tenemos un parque edificatorio muy grande que no cumple estas medidas”, ha señalado, recordando que la ley establece desde hace años la obligatoriedad de garantizar la accesibilidad universal.

Las actuaciones más frecuentes se están llevando a cabo en portales comunitarios, con la eliminación de barreras arquitectónicas y la instalación de rampas o plataformas elevadoras. Sin embargo, uno de los mayores desafíos sigue siendo la colocación de ascensores en edificios antiguos de tres, cuatro o incluso cinco plantas que aún carecen de ellos.

¿Por qué sigue habiendo tantos edificios sin adaptar en Granada?

El principal obstáculo sigue siendo económico. Instalar un ascensor o reformar completamente un acceso supone una inversión importante para muchas comunidades de propietarios.

No obstante, García ha subrayado que muchas empresas especializadas ya ofrecen fórmulas de financiación que permiten afrontar estas obras mediante cuotas asumibles para los vecinos.

Además, ha recordado que la accesibilidad no solo beneficia a personas mayores o con movilidad reducida.

“La accesibilidad también la necesita una madre o un padre con un carrito de bebé, alguien con maletas, con un carro de la compra o incluso cualquier persona con una lesión temporal”, ha explicado.

Uno de los problemas más habituales surge cuando determinados vecinos, especialmente quienes viven en plantas bajas, rechazan asumir parte del coste de instalaciones como ascensores al considerar que no las necesitan.

Sin embargo, la normativa es clara: todos los propietarios deben contribuir económicamente a las mejoras de accesibilidad, incluidos locales comerciales, garajes o sótanos, aunque no hagan uso directo de esas instalaciones.

Aun así, desde el Colegio insisten en que la mejor solución sigue siendo el consenso comunitario.

¿Existen ayudas públicas para mejorar la accesibilidad en viviendas?

Sí, pero resultan insuficientes. Actualmente, las subvenciones de la Junta de Andalucía destinadas a accesibilidad no cubren toda la demanda existente.

Según ha detallado María Paz García, en la convocatoria de 2024 se han presentado más de 300 proyectos en la provincia de Granada, pero solo habrá presupuesto para atender una treintena.

Desde el Colegio Oficial reclaman un aumento urgente de la inversión pública para facilitar que más comunidades puedan acometer estas reformas esenciales.

El Colegio de Aparejadores de Granada ofrece asesoramiento gratuito sobre accesibilidad

Para ayudar a ciudadanos y comunidades de vecinos, el Colegio Oficial de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Granada creó en 2016 una comisión especializada en accesibilidad.

Este equipo ofrece atención personalizada y también ha habilitado una plataforma digital en la web del colegio con un foro específico donde los ciudadanos pueden plantear dudas técnicas y legales.

Además, colaboran activamente con administradores de fincas y participan en la Comisión de Accesibilidad del Ayuntamiento de Granada, donde también se canalizan denuncias y consultas vecinales relacionadas con barreras arquitectónicas.

Desde el Colegio insisten en trasladar un mensaje claro: la accesibilidad no es una demanda exclusiva de determinados colectivos, sino una mejora que beneficia a toda la ciudadanía a lo largo de su vida.