El Festival de Cine Documental Alcances acoge este lunes en Cádiz el estreno de ‘La prensa en la diana’, un documental escrito, dirigido y producido por la periodista Vanessa Perondi que recupera la memoria de los periodistas, colaboradores y trabajadores de la prensa represaliados tras el golpe de Estado de 1936 en la Bahía de Cádiz.
La película, que se proyecta a las 20:30 horas en el ECCO, parte de una investigación histórica para devolver nombre y contexto a quienes fueron señalados, encarcelados o asesinados por escribir, dirigir periódicos, colaborar en prensa o formar parte del ecosistema informativo de la época. Pero el documental no se queda únicamente en el pasado. Su propuesta plantea una mirada de ida y vuelta entre aquella represión y los desafíos que hoy sigue afrontando el periodismo.
Perondi ha explicado en Onda Cero que el documental nace al amparo de las subvenciones del Servicio de Memoria Histórica de la Diputación de Cádiz y que es el primer trabajo de estas características centrado en recuperar la memoria de un colectivo especialmente olvidado: el de la prensa represaliada. La parte histórica se apoya en la investigación de la doctora Concha Langa Nuño, junto a Santiago Moreno, sobre la represión ejercida contra periodistas y personas vinculadas a los medios de comunicación.
Uno de los elementos que subraya el documental es que el periodismo de aquel momento no funcionaba como una profesión plenamente estructurada. Muchos de quienes escribían en periódicos eran funcionarios, maestros, sindicalistas, abogados, tipógrafos o trabajadores de otros ámbitos que colaboraban con la prensa o dirigían publicaciones. Precisamente por esa visibilidad pública fueron rápidamente identificados y perseguidos tras el golpe.
Leonardo Zambonino o Ignacio Chilía, entre las historias
Entre las historias que recoge el documental aparece la de Ignacio Chilía, presidente de la Asociación de la Prensa de Cádiz y director de El Noticiero Gaditano, que fue encarcelado durante seis años. También la de Leonardo Zambonino, conocido por sus fotografías sobre Casas Viejas, que fue asesinado en las navidades de 1936. Su historia conecta además con el presente del periodismo gaditano, al tratarse del tío abuelo del periodista Antonio Zambonino.
La película también recupera figuras vinculadas al anarquismo gaditano, como Vicente Ballester y José Bonat, que escribieron de forma habitual en prensa y que forman parte de esa genealogía de voces silenciadas. A través de sus descendientes y de los investigadores que han estudiado estos casos, el documental reconstruye un mapa de represión que afectó no solo a grandes nombres, sino también a colaboradores, tipógrafos y trabajadores del entorno periodístico.
Uno de los hallazgos del trabajo de Perondi es la recuperación de la figura de Josefina Campos, conocida en prensa como Yossi Campos. Columnista en Diario de Cádiz y El Noticiero Gaditano, Campos decidió dar el salto a la política, se afilió al partido de Clara Campoamor y llegó a traer a la propia Campoamor a Cádiz. En las elecciones se presentó con su nombre real, Josefina Campos, y obtuvo solo cinco votos. La directora plantea que aquel fracaso político pudo actuar, paradójicamente, como una forma de salvación, al apartarla de una exposición pública que quizá la habría situado entre las mujeres represaliadas.
La dimensión de las represalias
El documental aporta cifras que muestran la dimensión de la persecución: 17 miembros de la Asociación de la Prensa de Cádiz represaliados, 31 periodistas destacados, 16 colaboradores y 25 tipógrafos. Perondi insiste en la importancia de no olvidar a este último colectivo, esencial para que los periódicos existieran y también afectado por la maquinaria represiva. Uno de los casos recogidos es el de un tipógrafo condenado a seis años de prisión en Ponferrada por “oír radios rojas”, según constaba en su expediente.
La mirada de género también atraviesa el documental. Perondi reconoce que encontrar mujeres en este relato fue una tarea especialmente difícil, precisamente por el borrado histórico que sufrieron. Esa ausencia inicial se convierte en una de las claves del trabajo: no solo rescatar a los periodistas perseguidos, sino también preguntarse por las mujeres que escribieron, opinaron, participaron en la vida pública y quedaron relegadas a los márgenes de la memoria.
‘La prensa en la diana’ no se limita a reconstruir la represión franquista sobre los medios. También reflexiona sobre el presente del periodismo y sobre la fragilidad de la libertad de prensa. La directora establece una conexión entre aquellas formas de censura y las presiones actuales: llamadas, intentos de condicionar enfoques, agresiones a periodistas, campañas de señalamiento, bulos y desinformación.
En ese diálogo entre pasado y presente, el documental cuenta con el testimonio de la periodista Natalia Junquera, especializada en memoria histórica, que recuerda cómo la prensa libre es uno de los primeros objetivos de cualquier régimen autoritario. El documental incluye también testimonios sobre la censura en la prensa gaditana durante los años sesenta. Entre ellos, el de Ildefonso Márquez, padre del actual director de Diario de Cádiz, Juan Marqués Perales, que recuerda cómo las galeradas debían llevarse por la noche para recibir el visto bueno antes de su publicación.
Con este trabajo, Vanessa Perondi propone algo más que un ejercicio de memoria histórica. ‘La prensa en la diana’ plantea una reflexión sobre el oficio de informar, sobre los riesgos de silenciar a quienes cuentan lo que ocurre y sobre la necesidad de defender el periodismo frente a la censura, la presión política y la desinformación.

