ERACIS desarrolla en Vícar una Escuela de Padres y Madres, posteriormente un Espacio de Familia, para abordar con los progenitores de hijos violentos y acosadores, los casos que les comuniquen los centros educativos de la localidad.
Se trata de abortar comportamientos que, en algunos casos, son considerados como una costumbre aprendida sin percibir por sus autores la carga de odio que llevan consigo.
