La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) de Almería denuncia el cierre de más de un centenar de camas en el Complejo Hospitalario Torrecárdenas durante los meses de julio, agosto y septiembre, medida que supondrá una reducción que rondará el 20% de la capacidad asistencial actual.
Los datos facilitados por la Administración a los delegados del CSIF, las unidades afectadas serán la 6ªB que pertenece a Geriatría, la 3ªA donde se encuentran Paliativos y la 4ªC donde hace lo propio Neurocirugía, mientras que el Hospital Materno Infantil se cerrará la 2 Norte.
El sindicato lamenta además que, durante el periodo estival, se reduzca entorno a un 40% de la actividad quirúrgica. Dicha circunstancia incrementará inevitablemente las listas de espera y afectará de forma directa a los pacientes que se encuentran pendientes de intervención.
CSIF también denuncia la ausencia de sustituciones en categorías esenciales como logopedas, administrativos y trabajadores sociales en Torrecárdenas, todo ello en relación al Plan de Contratación. A todo esto se le suma que, en el Distrito Almería de Atención Primaria, tampoco se cubrirán las bajas o vacaciones de terapeutas ocupacionales ni administrativos, lo que obligará a los profesionales a asumir más carga de trabajo.
La reducción de servicios y recursos en el hospital de referencia de la provincia responde exclusivamente a criterios de ahorro en contrataciones y no a necesidades reales de mantenimiento, argumento que, según denuncia esta organización sindical, la Dirección repite año tras año para justificar el cierre de plantas.
Belén Granados, responsable del sector de Sanidad de CSIF, subraya que “Es absolutamente intolerable que la Administración vuelva a recurrir, un verano más, al cierre masivo de camas y quirófanos en una provincia como Almería, donde la presión asistencial no disminuye, sino que aumenta de forma considerable. No estamos ante una reorganización puntual, sino ante una política sistemática de recortes encubiertos que castiga tanto a profesionales como a pacientes".
El sindicato advierte además de que esta situación repercutirá de forma directa en la calidad asistencial, obligando así a reubicar pacientes de distintas especialidades en las mismas plantas, dificultando la organización y aumentando la presión sobre los profesionales.
CSIF recuerda igualmente que la provincia de Almería experimenta un importante incremento de población durante los meses de verano, especialmente en la capital y en toda el área de influencia del Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar, Roquetas de Mar y la zona costera del levante almeriense, lo que hace aún más incomprensible la reducción de camas y servicios.
Por todo ello, la central sindical exige a la Administración sanitaria medidas reales, coherentes y planificadas para reforzar la atención sanitaria durante la época estival y poner fin a unas políticas de ‘corta y pega’ que, verano tras verano, deterioran la calidad del sistema sanitario público.
“No podemos permitir que la falta de planificación y la política de ahorro a costa de las sustituciones siga deteriorando la sanidad pública almeriense. Es inaceptable que, mientras crece la población y aumenta la demanda asistencial, la respuesta de la Administración sea reducir recursos y sobrecargar aún más a unos profesionales que llevan años sosteniendo el sistema al límite”, concluye la responsable sindical del sector.
