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María Jesús Montero reconoce la victoria del PP y promete aprender "para volver a la Junta de Andalucía"

Javier Matiacci

Madrid |

María Jesús Montero reconoce la victoria del PP y promete aprender "para volver a la Junta de Andalucía"

María Jesús Montero ha comparecido antes de la medianoche para asumir públicamente la derrota del PSOE en las elecciones andaluzas y felicitar al presidente de la Junta, Juanma Moreno, por su victoria. La dirigente socialista reconoce que los resultados "no son buenos" para su partido, aunque ha aseguradi que el PSOE iniciará una etapa de reflexión y aprendizaje con el objetivo de "volver a gobernar esta tierra".

"Quiero felicitar a Juan Manuel Moreno Bonilla por los resultados de las elecciones", ha afirmado Montero al inicio de su intervención, en la que ha insistido varias veces en aceptar "el veredicto de las urnas" y en reivindicar el papel del PSOE como principal fuerza de oposición en Andalucía.

La candidata socialista ha dejado entrever que será ella misma quien lidere esa oposición desde el Parlamento andaluz. "Los ciudadanos nos colocan en la oposición y desde ahí vamos a ejercer con toda nuestra iniciativa y capacidad", ha asegurado

Durante su discurso, Montero ha insistido en que el partido seguirá defendiendo "la sanidad pública, la educación pública, la dependencia y el derecho a la vivienda", cuestiones que centraron buena parte de su campaña.

"Este es un partido que aprende", ha subrayado. "Analizaremos con detalle todo lo que se desprende del voto emitido por parte de los andaluces para estar en mejores condiciones siempre para obtener lo que anhelamos, que es volver a la Junta de Andalucía".

El PSOE vuelve a tocar fondo

El PSOE andaluz ha vuelto a firmar el peor resultado de su historia autonómica. Los socialistas se quedaron en 28 escaños, dos menos que los obtenidos por Juan Espadas en 2022, profundizando así la crisis electoral del partido en su histórico gran bastión territorial.

El resultado supone un nuevo revés para Pedro Sánchez, que había apostado personalmente por Montero como candidata y que convirtió a su vicepresidenta en el principal rostro de la campaña socialista andaluza.

Andalucía fue durante décadas el gran feudo del PSOE. El partido llegó a obtener 66 diputados en las primeras elecciones autonómicas de 1982 y acumuló cinco mayorías absolutas, la última con Manuel Chaves en 2008. Sin embargo, desde la pérdida de la Junta en 2018, los socialistas no han logrado recuperar terreno y encadenan una larga racha de derrotas electorales.

Montero ha evitado cualquier referencia interna o autocrítica explícita hacia la dirección federal, pero sí ha admitido que el partido debe "redoblar esfuerzos" y mejorar su conexión con la ciudadanía.

"Nos hubiera gustado que los resultados hubieran sido otros", reconoce. "Pero seguiremos trabajando para volver a ganar las próximas elecciones autonómicas".