LaLiga ha revelado este martes que el FC Barcelona ha identificado al aficionado que golpeó con una bandera a Eduardo Camavinga durante el Clásico del pasado domingo ante el Real Madrid. Según recoge el escrito de denuncias remitido al Comité de Competición de la RFEF y a la Comisión Antiviolencia, el seguidor pertenece al grupo ultra Supporters y el club azulgrana tiene previsto aplicar su reglamento interno para expulsarlo.
Los hechos ocurrieron en el minuto 87, durante la celebración del segundo gol del Real Madrid. El aficionado, situado en los sectores 23 y 24 del Gol Sud del Spotify Camp Nou, golpeó con una bandera al futbolista madridista.
LaLiga precisa que fue el director de Seguridad del Barcelona quien, al término del encuentro, comunicó al responsable de Seguridad y Emergencias del organismo que el agresor había sido identificado mediante las imágenes de las cámaras de seguridad del estadio.
En ese mismo minuto, varios aficionados lanzaron al terreno de juego botellas, latas, mecheros y un dispositivo de vapeo, sin alcanzar a los jugadores madridistas. El incidente obligó a activar el protocolo por lanzamiento de objetos y a detener el partido durante un minuto y veinte segundos.
Insultos al Real Madrid, a Cucurella y también al Barcelona
El informe de LaLiga recoge además ocho episodios de cánticos ofensivos protagonizados por sectores de la afición azulgrana. Entre ellos figuran "Puta Real Madrid", "Madridistas hijos de puta" y "Cucurella, hijo de puta", este último repetido en dos ocasiones.
También se denuncian los cánticos "Ese portugués, que hijo puta es" y "Písalo, písalo", además de otros insultos dirigidos a los seguidores madridistas.
La afición visitante tampoco se libra de las denuncias. LaLiga recoge hasta siete ocasiones en las que seguidores del Real Madrid, situados en los sectores 323 y 324 del Gol Nord, entonaron de manera coral y coordinada "Puta Barça, puta Barça, eh".
El organismo destaca que los incidentes se concentraron en los sectores identificados y que el resto de los aficionados locales mantuvo un comportamiento adecuado. El Barcelona emitió mensajes por megafonía y a través de los soportes del estadio para recordar la prohibición de los comportamientos violentos e insultantes.

