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Edu Pidal: "Tebas parece empeñado en buscar su publicación viral con la frase más extrema que se le ocurra"

El director de Radioestadio Noche reflexiona sobre el último episodio de la 'guerra' entre LaLiga y el Real Madrid.

Edu Pidal

Madrid |

Javier Tebas
Edu Pidal: "Tebas parece empeñado en buscar su publicación viral con la frase más extrema que se le ocurra" | Foto: Getty

Madrugo para contarte que el presidente de LaLiga parece más preocupado de las redes sociales que de la competición. Con el mal ejemplo de algunos presidentes que, por momentos, han parecido gobernar sus países desde la red social X, antes Twitter, Javier Tebas parece empeñado en buscar su publicación más viral con la frase más extrema que se le ocurra.

Con el único ánimo de ofender, consciente de hasta dónde puede llegar la provocación y con la respuesta y la justificación ya preparadas para quién le denunciara, le pareció una buena idea decir que la estrategia de comunicación de la televisión del Real Madrid se parece a la que utilizaba Joseph Goebbels, ministro de Propaganda del régimen nazi alemán.

No se le ocurrió pensar que la comparación, aunque fuera con esas técnicas de propaganda y no con una ideología ni, por supuesto, con la afición madridista, era absolutamente desafortunada. Entiendo que sería un exceso verbal, un error o una metedura de pata si lo dice en una declaración en directo, en una entrevista, en una alocución. Pero no en una publicación escrita, que debería leer, revisar y corregir antes de hacerla pública.

En menos de un mes han comparado a la televisión del Real Madrid con el diario Gara y con las técnicas de Goebbels. Que el club que preside Florentino Pérez no pida la dimisión inmediata de Tebas sería una irresponsabilidad. Otra cosa es que la pida sin ninguna esperanza, porque sabe que el presidente de LaLiga se siente fuerte, respaldado, e incluso animado en esta lucha sin cuartel que parece haberse convertido ya en una guerra personal irreconciliable.

Hay una incontinencia verbal inaceptable. Los dirigentes, que deberían pedir respeto, no se respetan ni a sí mismos.