La unidad de prevención de cáncer de mama de Castellón atiende anualmente entorno a quince mil mujeres, de entre 45 y 69 años. Todas ellas son sometidas a pruebas de diagnóstico precoz de la enfermedad con el objetivo de poder comenzar a tiempo un tratamiento en el caso de detectarse la presencia de cáncer.
Tanto las exploraciones como las mamografías deben realizarse cada dos años. Sin embargo entorno a un veinte por cien de las mujeres no acuden al programa de cribados.
La responsable de la unidad de prevención de cáncer de mama de Castellón, Teresa García, recuerda que una detección precoz permite actuar a tiempo.
En el caso de las mujeres jóvenes es más difícil detectar un posible cáncer de mama por lo que no son citadas a la unidad.
Sin embargo recuerda García que es importante realizarse una autoexploración de forma periódica. Ante cualquier sintomatología es importante acudir al médico.

