Es la mujer que ha llegado más alto dentro del PSOE. La misma a la que el 23 de febrero de 1981, con 21 añitos y ya enamorada de la política, le encargaron atender el teléfono cuando la centralita de la sede nacional empezó a echar humo porque llamaban todos los partidos socialdemócratas europeos muy preocupados preguntando qué estaba pasando en el Congreso de los Diputados. En aquella España de hace más de tres décadas no era muy habitual tener don de lenguas. Ella lo tiene. Hoy es la número dos del partido, la primera vicesecretaria general y la candidata a las elecciones europeas del 25 de mayo. Toda una vida entregada al PSOE.