Hoy tenemos que hablar de las llamadas “ratas mutantes”, pero ¿Qué son estos animales? ¿Qué ventajas tienen por esa mutación adquirida? ¿Qué “super poderes” tienen... si es que tienen?
Pues bien: Ya les adelanto que no tienen “poderes”.
Lo que tienen, y que ha sido detectado gracias a un reciente estudio, son mutaciones genéticas que se dan en poblaciones de ratas urbanas capaces de resistir algunos de los venenos más utilizados durante años para combatirlas. El problema afecta ya a doce comunidades autónomas, y pone sobre la mesa una consecuencia directa del uso continuado de los mismos productos.
Los expertos insisten en que no hablamos de animales más grandes ni más agresivos, pero sí de roedores mucho más difíciles de eliminar. Algunas de estas ratas sobreviven al veneno, continúan reproduciéndose y transmiten esa resistencia a nuevas generaciones.
El fenómeno preocupa especialmente en grandes ciudades, donde el alcantarillado, la basura y la alta densidad urbana crean el entorno perfecto para su expansión.
Para entender del todo esta situación, hablamos con Sergio Monge, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Salud Ambiental, que nos cuenta cómo se dio este descubrimiento: "Desde el INIA, que es el Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias perteneciente al CSIC, comenzaron a realizar un estudio para determinar precisamente las posibles resistencias que podían tener algunas ratas y desde nuestra asociación, las empresas a las que representamos estuvimos llevando muestras para colaborar en este estudio y efectivamente descubrieron que existen resistencias a los rodenticidas que utilizamos más habitualmente y que son rodenticidas anticoagulantes."
Y no solo es una resistencia, es que lo han incorporado como alimento: "Para que sea atractivo para ellas suelen ir en base a cereal y determinados alimentos y bueno, es posible que les proporcione alimento. Pero vamos, esto es casi lo de menos porque en el entorno urbano, pues tienen acceso a alimentación de una manera más o menos fácil, con lo cual esto casi es lo que menos nos preocupa."
Por sí solas, no representan una amenaza mayor que las ratas sin mutación: "El riesgo radica quizás en que al ser resistente va a sobrevivir a las campañas de desratización. Y evidentemente, las ratas son portadoras de distintos patógenos que pueden actuar como vectores de algunas enfermedades. Afortunadamente, y es lo que tenemos que transmitir también a la sociedad, es que tenemos otras herramientas para intentar pues que no se desarrollen con normalidad, y tenerlas siempre bajo control."
