JUEVES 23 DE ABRIL

Sant Jordi: Un día en el que nacen historias de amor y la solidaridad transforma las calles

Por Fin se ha unido a la cobertura especial de Onda Cero por la festividad de San Jordi durante la que las calles de Barcelona se llenarán de abrazos, libros y rosas en una de las citas culturales más emblemáticas del año.

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Madrid |

Las calles de Barcelona se han convertido hoy en un auténtico festival de vida y cultura que hemos seguido en Onda Cero con conexiones a lo largo de la jornada. Sant Jordi ha llegado con toda su magia, y desde primera hora, las paradas de libros y rosas funcionan a pleno rendimiento. En el Paseo de Gracia, en la conocida como superilla literaria, el tráfico ha cedido el paso a los peatones.

Es la hora en la que muchos han salido del trabajo y el sol aún acompaña. Las colas ante las firmas de autores se extienden largas, mientras que los libros y las flores se intercambian entre manos que se buscan, se encuentran y, en algunos casos, comienzan nuevas historias como hemos sido testigos en Por Fin.

Historias que nacen entre libros y rosas

Hay algo especial en Sant Jordi que va más allá de la tradición. En el Paseo de Gracia, nuevas parejas comienzan su andadura. Un chico y una chica que no son ni amigos ni pareja, simplemente se están conociendo. Ella recibe no una, sino tres rosas. Él recibe libros. "No se merece menos", bromea mientras el intercambio de regalos sella un comienzo que podría ser el inicio de algo importante.

Pero Sant Jordi no es solo para enamorados.Padres y abuelos regalan rosas a sus hijos y nietos. Amigas salen juntas al centro para intercambiarse flores, para disfrutar del ambiente, para ser parte de esta celebración colectiva. Como señalan los propios catalanes: "Sant Jordi se celebra con todo el mundo, amigos, parejas, hijos y solo".

Lo importante, como recuerda quien vive estas calles hoy, es simplemente no perdérselo. Que cada uno lo celebre con quien quiera o con quien pueda, pero que nadie se quede fuera de esta fiesta que une a toda una región.

La cara solidaria de Sant Jordi

Más allá de los gestos románticos y los intercambios literarios, Sant Jordi tiene una dimensión solidaria que a menudo pasa desapercibida. En el Palau de la Generalitat, entidades sociales han instalado paradas para recaudar fondos a través de la venta de flores, libros de segunda mano y marcapáginas.

Es el caso de Sonrisas Valientes, una asociación dedicada a luchar contra el síndrome de Duchenne, una enfermedad rara. Su presidente, Jordi Méndez, explica que la Generalitat promueve estas acciones para entidades más pequeñas, fomentando la captación de fondos en una jornada tan especial como esta.

La magia de Sant Jordi reside, en parte, en esto: cuando todo el mundo compra una rosa y un libro, ese acto cotidiano se convierte en un granito de arena para una buena causa. Si cada compra se acompaña de una donación, el impacto se multiplica.

Un día que nos hace mejores

Bajo el lema "Sant Jordi nos hace mejores", esta jornada trasciende lo meramente comercial. Las calles dejan de ser lugares de paso para convertirse en escenarios de cultura, convivencia y participación. Personas de todas las edades comparten tiempo, historias y experiencias en torno a la lectura.

La campaña de este año ha reinterpretado incluso el dragón de la leyenda. Ya no devora personas, sino libros, y ha cambiado el fuego por rosas, convertidas en llamas de amor. Es una metáfora poderosa: el poder transformador de las historias, la capacidad que tiene la lectura de cambiar vidas.