Comer sano, variado y sin complicarse la vida es el deseo de muchos, pero la realidad suele ser otra: rutinas aceleradas, falta de planificación y una cocina que acaba convirtiéndose en una carga más del día. Entre las recetas repetidas y la tentación constante de los platos preparados o el delivery, alimentarse bien parece cada vez más difícil.
Para Nuria Garrido, ingeniera de formación y hoy referente en cocina práctica, el problema no está en cocinar, sino en todo lo que viene antes: pensar, organizar, decidir. Una carga mental silenciosa que, en muchos casos, sigue recayendo especialmente en las mujeres.
Desde ese diagnóstico nace su propuesta: simplificar.
Su día a día lo comparte ahora en su libro ‘Cocina sin estrés’. En sus páginas defiende una forma más realista de relacionarnos con la cocina, basada en la planificación inteligente, los básicos y el llamado “mínimo viable”. No se trata de hacerlo perfecto, sino de hacerlo posible.
Cocinar menos recetas, pero mejor pensadas; aprovechar el congelador; asumir que no todo tiene que ser ideal.
Nuria es consciente de que la cocina se ha transformado de unos años hasta ahora: "Cada vez la gente cocina menos, pero yo creo que es por falta, no por falta de tiempo, sino por llenarnos la agenda con demasiadas cosas y al final el no dejar un espacio para poder cocinar, para poder verlo como un acto de amor propio, lo estamos perdiendo bastante. Pero yo creo que si cogemos el hábito de volver a cocinar de una manera un poco sencilla, tampoco hace falta hacer 200.000 cosas. Se puede comer muy rico de temporada y es más barato que pedir comida muchísimo más."
Y comparte trucos para hacer una compra rápida y eficiente: "Te puedes planificar y en media hora puedes hacer tu lista de la compra. El mercado más cercano que tengas en tu casa, seguramente tu pollería de confianza o tu carnicería de confianza tiene WhatsApp. Le puedes mandar un WhatsApp a tu carnicero y le dices Oye, salgo de trabajar a las seis, a las seis deja todo preparado y tú vas como si fuese por el supermercado. Vas cogiendo de cada uno de los puestos del mercado y compras comida de proximidad, comida de temporada que además mucho más barata e incluso puedes comprar más cantidad, que igual consigues buenas ofertas y cosas un poquito más económicas y te puedes tener una nevera y un congelador listos para cualquier momento."
Y para esas personas, que como ella, no pueden organizarse entre semana, nos comenta: "Me organizo el fin de semana, entonces me preparo una batería de verduras, las corto todas, las salteo un poquito en la sartén sin llegar a cocinarlas. Me hago unas bolsitas y al congelador y ahí tienes unas unas verduras preparadas en el congelador."
Eso sí, es imprescindible mantener la organización de lo congelado: "Tienes que poner la etiqueta de lo que es cada uno, porque si no la bolsa transparente sin saber que hay. Es la ruleta rusa de los platos y eso luego me sirve. Pues sacas una hamburguesa y te haces una hamburguesa con unas verduritas o con esas mismas verduras, con un poco de huevo te haces una tortilla con verduritas muy rica. O también si cocinas el fin de semana. Siempre hago un un buen puchero de legumbre que te aguanta perfectamente eso haces más cantidad, lo tienes en el congelador y lo puedes sacar para cualquier otro momento."
