María Isabel ha regresado al panorama musical con 'La hora mágica', un álbum que ha definido como "el proyecto más especial, personal, más contado desde la verdad y en el que he puesto más alma". Tras once años sin lanzar un disco, la artista ha asegurado que sentía la necesidad de construir un trabajo de mayor envergadura que reuniera sus vivencias y emociones.
El nuevo álbum gira en torno a las llamadas "horas espejo", especialmente el 11:11, una señal que, según ha explicado, ha visto repetirse a lo largo de su vida. "Soy una persona muy espiritual, muy emocional. O sea, confío mucho en el destino", ha señalado, explicando que estas coincidencias numéricas le han servido de guía creativa y emocional.
Cada canción funciona como un capítulo autobiográfico en el que recorre momentos clave de su vida. En ese viaje, su hija ocupa un lugar central, tanto como inspiración como motor de su regreso. "Lo digo por mi hija, sí, pero en realidad por mí", ha matizado, subrayando que su vuelta responde también a una necesidad personal: "Vuelvo porque es que al final amo la música desde pequeña".
La maternidad ha marcado profundamente este trabajo, con temas como "Te amo", que ha reconocido que fue especialmente difícil de componer: "Me costó muchísimo componerla. Lloré mucho". Aun así, ha descrito el proceso como sanador, una forma de "hacer las paces también con el pasado".
Lejos de renegar de sus inicios, María Isabel ha afirmado que sigue muy vinculada a su éxito infantil: "Le guardo mucho cariño a esa etapa porque fue lo que me dio a conocer". Sin embargo, ahora afronta una etapa más madura, acompañada de un equipo "súper bonito" y con una gira ya en marcha.
Con 'La hora mágica', la artista no solo recupera su lugar en la música, sino que lo hace desde una identidad renovada y profundamente personal.
