Si usted es afortunado, volverá a sentarse en una mesa de fiesta junto a sus seres queridos. Y es más que probable que el mensaje del rey ocupe algunos minutos de su conversación.
La llamada a la serenidad y al bien común por encima de todo. Difícil tarea en un país en el que algunos de sus políticos llevan la confrontación en el ADN hasta tal punto que su mera existencia se justifica en el choque con otros.
Tanto la extrema izquierda como la extrema derecha han elegido las redes sociales para certificar lo que les acabo de decir. Que el Rey pide consenso, ellos responden no con debate, con ataques y descalificaciones. Hay quien lo del espíritu ni lo conoce ni lo busca.

