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OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "Iceta, presidente del Senado; empiezan los golpes de efecto de Sánchez para evidenciar su poder"

Hay pocos nombres más conocidos, más presentes en nuestra vida pública de las últimas décadas y más reconocidos por quienes han estado (y están) en política que Alfredo Pérez Rubalcaba.

Carlos Alsina
  Madrid | 09/05/2019

Ya sabrá usted que el profesor Pérez Rubalcaba, ex vicepresidente de gobierno, ex ministro, ex secretario general del PSOE, ex tantas cosas como dice él mismo, inicia este nuevo día en la Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital de Madrid, donde está en observación después del ictus que sufrió en la tarde de ayer y de la cirugía que tuvieron que realizar los médicos. Todo el que ha pasado por una situación como ésta, todas las familia que han tenido a alguno de los suyos en una UCI en estado grave, saben de lo que estamos hablando. La fortaleza que hay que sacar de dentro, la angustia inevitable, las preguntas que se acumulan, la ansiedad ante cualquier información que puedan facilitar los médicos. Alfredo Pérez Rubalcaba ha sufrido un episodio grave, sigue estando en una situación grave, y sólo cabe esperar a que el tratamiento vaya teniendo efecto y los médicos puedan ir valorando cuáles son los siguientes pasos.

Desde aquí, desde la radio (que es un medio muy apreciado y muy seguido por Rubalcaba) le enviamos de nuevo a la familia todo nuestro aliento. A la familia y al propio Rubalcaba, que hoy no va a poder escuchar la radio en directo pero que confiamos todos en que, en unos pocos días, se pueda poner el podcast.

Confianza, perseverancia, fuerza de voluntad. Y esfuerzo.

Vamos a la política, gran pasión (que no la única) de Rubalcaba. Aunque lo que tengamos hoy a la vista más que alta política sea maniobras basadas en el cálculo.

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A la espera de que el coronel Tezanos difunda su cálculo para las elecciones del día 26 no termina de llegar la macroencuesta del CIS, a esta paso va a salir después del escrutinio— lo que ha empezado es la fase de recolocaciones y quinielas. El reparto de sillones. Los golpes de efecto. Las sorpresas.

Nombre propio del día: Miquel Iceta. Segundo líder no independentista que abandona el Parlamento catalán y traslada su día a día a Madrid. Las dos voces principales que ha tenido la oposición a Joaquim Torra, Arrimadas e Iceta, cogen la puerta. Otros heredarán ese papel, naturalmente, pero algo debe de significar esta falta de apego que hoy sienten los líderes constitucionalistas por la tarea que venían haciendo en ese Parlamento. La sensación de que entre las víctimas del proceso independentista en Cataluña está el propio Parlamento catalán, reducido a la función decorativa que le ha asignado el rodillo.

Iceta va a ser el nuevo presidente del Senado. Lo va a ser. Empiezan los famosos golpes de efecto de Pedro Sánchez. Pocas cosas le gustan más que descolocar al personal nombrando gente para cargos inesperados. Porque es así como se evidencia el poder.

Para hacer presidente del Senado a Iceta ha diseñado el presidente una operación de ingeniería parlamentaria. Es posible que usted, al escuchar que Iceta será presidente del Senado, se pregunte cómo es posible que vaya a presidir el Senado alguien que no es senador y que no se ha presentado a las elecciones al Senado. Es más, es posible que se haya preguntado por qué Iceta no fue el candidato al Senado por Barcelona del PSC en las últimas elecciones generales si tan claro estaba su destino.

Bueno. ¿Cómo se hace presidente del Senado a uno que no es senador? Pues haciéndole senador sin tener que pasar por las urnas. Es decir, recurriendo a la puerta B que siempre ha tenido la Cámara Alta para depositar allí elefantes y floreros. Por ejemplo, José Montilla, cuyo contribución más recordada a la vida del Senado fue ausentarse el día que se votó el 155. La puerta B es el escaño por designación autonómica. Otra manera de ser senador que consiste en que te elige el Parlamento autonómico de tu región.

¿Y cómo sabe Sánchez que a Iceta lo va a elegir el Parlamento catalán si el PSC sólo tiene ahí 17 diputados de 135? Porque en Cataluña no hay ahora elecciones autonómicas. Es decir, que el peso de cada partido no va a cambiar en esa cámara el 26 de mayo. Al PSC le tocó tener un senador de estos en el último reparto, hace año y medio (la cuota), y lo que hará ahora es un recambio: jubila a Montilla y sienta a Iceta. Luego ya los senadores socialistas lo votan como presidente de la Cámara y se consuma la operación desembarco diseñada en la Moncloa.

Lo que pasa es que el trámite en el Parlament hay que pasarlo. La tradición dice que cada partido escoge el nombre que le parece para cubrir su cuota de sillones y los demás lo bendicen sea quien sea. Pero esta vez podría no ser así. Por dos razones:

• Primera, que el independentismo tiene una baza inesperada para negociar con Sánchez. Ellos no se esperaban esta negociación para hacer senador a Iceta y han empezado a calcularle el precio.

• Segunda, que el no independentismo, o sea, PP y Ciudadanos, tiene reparos a cumplir con la tradición de bendecir al que sea. Porque son el PP y Ciudadanos quienes han convertido a Iceta en la encarnación misma de la venta por entregas de la unidad de la patria. Si Iceta es el heraldo, el adelantado que va anunciado los verdaderos planes de Sánchez para rendirse al independentismo y entregar la patria, a ver con qué cara facilitas que llegue a ser presidente del Senado.

No es verdad, por más que Casado y Rivera lo pregonen, que Iceta haya prometido un referéndum de autodeterminación, ni siquiera que lo desee. Sí es verdad que se pronunció en contra de la acusación de rebelión, que no ve que hubiera violencia en el procés, que está en contra de la prisión provisional de los procesados, a favor de que se deje abierta la puerta al indulto y a favor de promover un cambio de estatuto en Cataluña. Y a favor de una mesa de partidos nacionales con un relator que aborde la cuestión catalana fuera de las instituciones, que esto es lo más chirriante en alguien que ocupe la presidencia de una de ellas.

El miércoles se votará en el Parlament lo de Iceta. Ciudadanos (primer grupo de esa cámata) aún no sabe lo que votará. El PP, tampoco. No mueven ficha y confían en que sea Esquerra (segundo grupo de la cámara) quien confirme que votará que sí para ahorrarles a ellos el trago. Pero Esquerra ha pillado a Sánchez en un renuncio y ve pista para presionar. ¿Qué renuncio? Pues soltar lo de Iceta sin haber amarrado antes los votos. O tirando por elevación, diseñar desde la presidencia del gobierno lo que tenga que pasar primero en el Parlament y después, en el Senado. El respeto a las instituciones empieza por no exhibirse como el calculator que lo decide todo. El respeto a las instituciones empieza por no convertir al presidente del Senado en un delegado del gobierno.