OPINIÓN

Monólogo de Alsina: "La curva de la luz no se aplana"

Carlos Alsina reflexiona en su monólogo sobre los precios de la electricidad, que marcan hoy un nuevo máximo histórico, y sobre el enfrentamiento entre los diferentes miembros del Gobierno en relación a este tema.

Carlos Alsina

Madrid | 31.08.2021 08:42

La luz ya no subirá más en agosto. Lo que siga subiendo será en septiembre.

Termina el mes con otro zurriagazo. O calambrazo, que diría Ignacio Rodríguez Burgos. Esta tarde, en el chimpún agosteño, tendremos nuevo récord: 130, 53 euros el megawatio hora. Es el número del día. Si lo tocas, quema.

Otro récord del precio de la luz; la curva desbocada

Sobre todo, entiéndeme, si eres de los consumidores que tienen contratado el PVPC, precio voluntario se llama, es un eufemismo, es el precio variable. Once millones de pequeños consumidores. Si le aplicamos a la cosa eléctrica la terminología pandémica, tendríamos que decir que la incidencia en la cartera sigue subiendo y que no se atisba el pico de la curva.

Imagínese a Fernando Simón saliendo cada día a comentar los datos: ¿hemos alcanzado ya la meseta? ¿Cuándo empezará la fase descendente? Y Simón diciendo: habrá una o dos subidas más, como mucho. Y cada día, otro récord. La curva desbocada.

La luz no la lleva Simón sino Ribera con ‘be’, la vicepresidenta eléctrica, o energética (y medioambiental) del gobierno. Teresa Ribera. Que ayer echó unas cuentas en el Congreso y le salió esto: "Un consumidor en el año 2018 pagó un total de 598 euros en todo el año, en el 2020 pagaríamos 512 euros y en el año 2021, pagaríamos un total de 644 euros".

Si sube la inflación sube todo aquel gasto público que esté vinculado

Se compare con el año que se compare, pagamos más. Pero es que del año pasado a éste se nos ha ido de 512 a 644. No es una subida, es un arreón. Que arrastra consigo los precios de otros productos y el dato de la inflación, seis meses seguidos subiendo hasta plantarse este agosto en un 3,3 % en comparación con el año pasado. Tampoco quiero marearle mucho con números a esta hora ---menos aún me apetece darle el desayuno--- pero tengamos claro que si sube la inflación sube todo aquel gasto público que esté vinculado (indexado dicen los técnicos) al IPC.

Por ejemplo, las pensiones. No subirá el poder adquisitivo de los pensionistas, pero sí lo que al Estado le supone pagar las pensiones. Igual recuerda usted que hablamos aquí con Luis de Guindos antes del verano ---vicepresidente el Banco Central Europeo--- y dijo: cuidado con la inflación que si es sólo temporal, bueno, pero si se convierte en estructural, o sea, que no escampa, arrastra consigo un desajuste de las cuentas públicas. Pues en eso estamos.

Un país, éste, que ha fiado su modernización y su transformación a la electricidad (la energía sostenible, el coche eléctrico) que la luz se dispare es bastante más que un contratiempo.

"Al Gobierno este tono categórico de 'jamás haremos esto' le viene holgado"

Los números, y las tendencias, quedaron claros en la comparecencia de la señora Ribera ayer. La forma de revertir la curva, no. Al menos, no para lo que queda de año. Digamos que dedicó toda su vehemencia la ministra no a decir lo que se va a hacer sino al revés, a proclamar lo que bajo ningún concepto hará ni haría nunca este gobierno. Qué te digo yo, por ejemplo, ponerle tope al precio que cobran las eléctricas. Ahí le salió a la ministra un tono a dios pongo por testigo.

Esto es: compañeros de Podemos, ni habrá precios máximos, ni habrá nacionalización de eléctricas, ni habrá cambio en la subasta. Es verdad que al Gobierno este tono categórico de jamás haremos esto, jamás haremos lo otro, le viene holgado, ¿no? (jamás indultaremos a Junqueras, jamás pactaremos con Bildu... no se puede bajar el IVA de las mascarillas porque la Comisión Europea no deja, en fin, estas cosas), pero en esto de la luz la ministra pone por testigo a Europa y las normas básicas del mercado europeo.

Vuelve un clásico gubernamental: el barón Ashler, el Gobierno bifronte, las dos caras

En algún momento pareció que Ribera no había ido al Congreso a dar réplica a la oposición sino a desquitarse de Podemos, que es la principal oposición a esta ministra, el minigobierno morado que anda lamentando por las redes sociales que el hermano mayor, que es el PSOE, no le deja salvar a los consumidores de las garras de las insaciables eléctricas con sus consejos de administración llenos de ex ministros bipartidistas.

Esto seguramente significa que las propuestas de Podemos son ilegales. Y esto otro, que es ella quien salva a los consumidores de las recetas de Podemos.

Lo peor. De lo peor. Vuelve un clásico gubernamental: el barón Ashler, el Gobierno bifronte, las dos caras. Le preguntas a Belarra por la electricidad y te pone el video ése del frutero que cobra las peras a precio de mango. Le preguntas a Ribera y dice... "¡Jamas!". Esto que dijo ayer Margarita Robles en este programa sobre la evacuación de Kabul también iba por Podemos.

Está muy interesante, como ven, la reentré política de este curso por la tensión que de nuevo alcanza la relación entre el Gobierno y el Gobierno.