El fútbol
Xavier nos relata las peripecias que tuvo que hacer para poder ver un partido del Barça, entre ellas ir a buscar gasolina a pueblos vecinos para poder llenar un depósito de un generador y así iluminar una televisión. Eso sí, hacer todas esas cosas no implica que salga bien. Su pasión ha sido tal que alguna vez ha tratado de convencer a policías y militares para que le dejen entrar a su casa a ver el partido. Asegura que estas acciones hacen que se convierta en una especie de hermandad y una aventura que va más allá del partido en sí.
Además nos cuenta que el fútbol tiene un efecto especial y es capaz de crear una especie de lazo invisible con la gente que te quiere y a la que quieres, como muchos hijos que comparten ese momento con sus padres, abuelos, o con amigos que a lo mejor hace bastante tiempo que no ven. Comparte con nosotros que este deporte es un lenguaje universal, siendo casi la religión más extendida al tener a gente de todos los idiomas, religiones y clases sociales disfrutando de algo en común. Este deporte significa tanto en el continente que hasta le ha servido para atravesar territorios.
Me ha servido muchísimo cuando he tenido que atravesar territorios controlados por grupos rebeldes o negociar con algunos militares que lo que querían era una mordida
Nos menciona una ocasión en la que entrevistó a un chico en República Centroafricana, y aparecieron dos chicos muy drogados en medio del bosque con una camiseta del Barça. Asegura que el hecho de llevar esa camiseta hizo que pudieran entablar una conversación que desviar la tensión y confiesa que ese detalle fue lo que les salvó la vida.
Sinceramente creo que eso le salvó la vida es al chico con el que estaba, porque a él si lo hubieran matado no habría pasado absolutamente nada
Un sitio muy alejado de la civilización
También nos cuenta que hubo algunas algunas ocasiones y zonas donde realmente, a pesar de ser un idioma mundial, hay personas que no conocen lo que es el fútbol. Comenta que es en ese instante en el que uno se da cuenta que está muy alejado de cualquier sitio. Habla de un caso en el río Congo, que es una zona que está apartada de cualquier civilización, que le resultó muy curioso porque intentaba crear una conexión con la gente de allí hablando de fútbol y no sabían de qué hablaba. Nos cuenta que siempre recordará a una señora que cuando trataba de explicarle que era de Barcelona ella sólo le preguntaba si era dentro o fuera del desierto, dado que es lo único que ella conocía.
Ella me preguntaba: ¿pero eso queda dentro del desierto o fuera del desierto? Está claro que para ella solo existía el desierto y todo lo demás le daba igual
El deporte terapéutico
Pasando por Nigeria, por la República Democrática del Congo. Xavier se ha encontrado con un fútbol que repara.
En este caso en concreto nos habla de un campamento de Chad, donde habían llegado miles de personas traumatizadas, donde algunos eran incapaces de hablar y sonreír del trauma que habían visto. Y en cambio, en el momento en el que les ponían a jugar a fútbol era como una reconexión con esa infancia que les estaban arrebatando y volvían a reír e interactuar con sus compañeros. Así que, literalmente, "el fútbol les servía como una rampa de regreso a esa infancia que les habían robado."
Literalmente el fútbol les servía como una rampa de regreso a esa infancia que les habían robado
