Desde el pasado 4 de julio de 2025, el Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas reconocen oficialmente la celiaquía como una enfermedad crónica, integrándola en el Plan Operativo 2025‑2028 de la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad. Y es que, en España, hay muchas personas celíacas. De hecho, en Asturias destaca un municipio: Cangas del Narcea, que con apenas 12.000 habitantes tiene el mayor porcentaje de personas celíacas del país, cerca de un 3%, el triple de la media nacional.
Lorena Pérez, periodista, dietista y coordinadora de la Red Cangas Sin Gluten, es uno de los motores de este proyecto. Ella misma es celíaca y organiza jornadas, cursos y actividades para transformar el municipio en un destino seguro para quienes necesitan una alimentación sin gluten.
Todo comenzó en 2016, cuando el alcalde del pueblo, también celíaco, impulsó unas primeras jornadas de concienciación. Desde 2018, su impacto ha crecido de la mano de ferias como FITUR. Las jornadas de mayo son su gran escaparate: acuden visitantes de toda España para disfrutar de la gastronomía local en restaurantes y tiendas adheridas a la red.
Hoy en día, "Cangas sin gluten" cuenta con restaurantes, tiendas, alojamientos, cervecerías, farmacias e incluso kioskos como el de Juan, famoso por ofrecer chuches y gominolas sin gluten. Muchos establecimientos tienen carta doble —con o sin gluten— y algunos se han transformado por completo para evitar la contaminación cruzada.
Turismo rural y apicultura con sello local
Celia del Río lleva 17 años dedicada al turismo rural junto a su marido Jesús y desde 2012 también a la apicultura. Su miel, “Miel del Tío Ángel”, es un homenaje familiar y forma parte de la red Cangas Sin Gluten, aportando información a turistas y recomendaciones de locales donde comer sin gluten.
Su explotación debe lidiar con la fauna salvaje, especialmente con los osos que atacan sus colmenas. Además, Celia es conocida por sus "frixuelos vaqueiros", un postre típico que acompaña con su miel y reparte en fiestas y eventos locales. Junto a su trabajo en la miel, también organiza visitas guiadas y recomienda descubrir la cercana reserva natural, que presume de ser uno de los mayores robledales de Europa.
Vino, patrimonio y solidaridad
Víctor, de 70 años, es el alma de la bodega Monasterio de Corias. Desde el año 2000, su pasión por el vino le llevó a comprar tierras a los monjes y crear una bodega que hoy atrae a miles de visitantes. Conservan cuatro variedades autóctonas como el albarín negro o el carrasquín negro. Además, han recuperado viñedos históricos como “Finca la Zorrina” de 1892.
La música que suena en Cangas
Desde Badajoz llegó Luz María, profesora de piano que se mudó en 2022 para dar clases en el pueblo. Se enamoró de la tierra y de César, su pareja, con quien planea casarse. Luz enseña música a los niños, es ayudante del coro, miembro de la banda local y cada mes participa en el programa de radio "Noche de fiesta” tocando el piano en directo.
