"Hubiese aceptado un trabajo en cualquier sitio, pero no dejaban de cerrarme la puerta en las narices, lo que me hacía sentirme muy pequeña….Pero, llegue aquí y Joe me dio una oportunidad", así cuenta Shannon Wilson lo que supuso para ella comenzar a trabajar para este restaurante. Shannon había pasado casi cuatro años en cárcel por delitos de drogas, drogas a las que había sido adicta durante más de 15 años. Cuando salió de prisión no tenía dinero, ni ropa, ni comida, y Joe le dio la oportunidad de trabajar…
"Me volví fiel a Joe, por darme la oportunidad de trabajar", explica Shannon, que comenzó a trabajar como friegaplatos, y ahora es la coordinadora de este popular restaurante en Ohio.
"Me siento súper orgullosa de poder ayudar a gente, porque sé que mucha gente que está aquí ha pasado por lo mismo que yo. Sé lo importante que este trabajo y como te cambia la vida, porque a mí me la cambió", relata Shannon. Cuenta también, como se esforzó el triple, porque una vez le dieron esta oportunidad no quiso perderla. Y precisamente, esta es la razón que Joe destaca a la hora de alabar sus empleados, lejos de tratarse de su caridad, Joe sabe que sus trabajadores tienen una fortaleza única al haber tenido que sobreponerse a un pasado del que quieren desligarse.
