En una entrevista en La Brújula, Rafa Latorre recibió a Juan Lobato, quien analizó el polémico manifiesto de Jordi Sevilla y la gestión del PSOE frente a escándalos de corrupción y acoso sexual. El senador apoyó la iniciativa por su carácter reflexivo y constructivo, aunque evitó firmarlo para priorizar el debate de ideas sobre los nombres.
Lobato insistió en que el partido necesita soluciones concretas y una democracia interna más efectiva para recuperar credibilidad.
Apoyo al manifiesto de Sevilla
Lobato se identificó con el contenido del manifiesto y lo consideró "una buena iniciativa que ayuda al PSOE". Explicó que Jordi Sevilla optó por no publicar firmas explícitas para fomentar debates abiertos sin tabúes, evitando que se convirtiera en "el manifiesto de Lobato o de Madina".
En su lugar, prevé apoyos públicos a través de vídeos de participantes que expliquen su respaldo, lo que da al texto un recorrido más amplio y reflexivo.
Críticas al "sabotaje" electoral
Ante quienes ven el manifiesto como un sabotaje preelectoral, Lobato relativizó la cultura interna del PSOE, que prioriza la concentración en campaña, pero defendió la necesidad de reflexión constante en un "clima de elecciones permanentes".
Recordó las derrotas en municipales y autonómicas de 2023, nunca analizadas a fondo, y comparó su impacto con fotos polémicas como la de Sánchez con Junqueras, que afectan ideológicamente fuera de Cataluña.
Exigencia de "contundencia" contra la corrupción
Lobato fue tajante al abordar corrupción y acoso sexual: "Toda contundencia es poca". Propuso tres claves: evitar el "y tú más", no quitar hierro al asunto y ofrecer "soluciones concretas para el lunes" que eviten repeticiones. Vinculó estos fallos a la estructura vertical del partido, común en democracias occidentales, que impide cuestionar irregularidades por falta de horizontalidad y participación interna, en contra incluso de la Constitución.
Verticalidad como obstáculo interno
El senador criticó el modelo jerárquico del PSOE, donde "una cabeza lo decide todo", lo que frena la lucha anticorrupción al desincentivar preguntas sobre prácticas dudosas como pagos de tickets. Abogó por más democracia interna para fortalecer el partido, viendo la diversidad territorial no como división, sino como riqueza para captar mayorías amplias en una España diversa.
Su rol actual en el Senado
Lobato se mostró cómodo en el Senado, trabajando en cinco comisiones sobre temas fiscales y educativos con el portavoz Juan Espadas. Reafirmó su compromiso político a largo plazo, aunque en una fase más intelectual de escritura y estudio. Insistió en que matices internos enriquecen al PSOE y llamó a hacer pedagogía pública sobre esta visión federalista y diversa.
