"Lo que hace unos días era el goteo diario de unos 200 o 300 marroquíes cruzando a nado hacia territorio español, hoy se ha convertido en una auténtica avalancha de miles de personas". Así se ha referido el director de La Brújula en las tardes de verano de Onda Cero, José Miguel Azpiroz, a la grave crisis migratoria que sufre la ciudad de Ceuta. "No solo se echan al agua, sino que cruzan a pie por el espigón sin que la policía de Marruecos haga nada por evitarlo".
Lo cierto es que la ciudad está siendo testigo de uno de los episodios más complejos desde 2021, pues siguen llegando a nado personas sin parar. Tanto que ya se habla de miles: "No son solo jóvenes, estamos hablando de familias enteras. Una turba multa que desborda a la Guardia Civil, que solo intenta evitar una tragedia. La ciudad está sumida en el caos", afirma Azpiroz.
Ceuta está invadida; están por todos lados
"Ceuta está invadida" por completo, relata un vecino a Onda Cero. "Están por todos lados. Hemos tenido que decirles a las niñas que cierren las puertas porque están entrando en los portales", asegura.
La angustia de los ceutíes es inevitable y el desbordamiento de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad es una realidad. Tal es la gravedad de la situación que el Gobierno ha tomado la decisión de desplegar unidades del Ejército para apoyar a los efectivos de la Guardia Civil y Policía Nacional que allí se encuentran.
La peor crisis migratoria desde 2021
Recordemos que hace tan solo cinco años, cuando unos 12.000 marroquíes entraron sin control en Ceuta, la ciudad vivió un episodio muy similar. A falta de datos oficiales sobre cuántas personas han entrado este jueves, se trata del peor episodio desde entonces.
En ese momento, España y Marruecos estaban inmersos en una grave crisis diplomática desatada por la acogida en un hospital de Logroño de Brahim Ghali, uno de los principales líderes saharauis del Frente Polisario, enemigo de Rabat.
La entonces ministra de Exteriores, Arantxa González Laya, alegó que se produjo por motivos humanitarios, debido a la grave enfermedad que sufría el dirigente saharaui, pero Marruecos respondió retirando a su embajadora en Madrid, Karima Benyaich, y facilitando la entrada de miles de sus nacionales.
El Gobierno de Pedro Sánchez respondió desplegando efectivos militares y vehículos pesados para contener las entradas irregulares. Pero en esta ocasión el Ejecutivo ha evitado dar ese paso a pesar de que el presidente de la ciudad, Juan Jesús Vivas (PP) y el resto de partidos reclamaron el cierre de la frontera, la actuación de las fuerzas armadas y la declaración de emergencia nacional.
