El catedrático de Economía Aplicada y consejero del Tribunal de Cuentas, Javier Morillas, ha defendido su decisión de votar en contra de la Cuenta General del Estado de 2024. Según ha explicado, su postura responde a una acumulación de irregularidades que, a su juicio, impiden reflejar "la imagen fiel de la situación económica, patrimonial y financiera del Estado".
Críticas a la falta de presupuestos actualizados
Morillas ha subrayado que España lleva varios años sin presupuestos actualizados, señalando que "no es que no se nos añade, es que no se han presentado", lo que ha calificado de una anomalía institucional. En su opinión, esta práctica supone "burlar la Constitución" al mantener cuentas que no han sido aprobadas por las Cortes Generales y que pertenecen a ejercicios anteriores.
Advertencias sobre irregularidades y fondos europeos
El consejero también ha advertido sobre partidas "sobrevaloradas" y compromisos de pago "que no están bien cuantificados", lo que ha motivado su rechazo.
Además, ha llamado la atención sobre el uso de fondos europeos, apuntando que existen transferencias que "no es la finalidad específica" prevista, en referencia al desvío de recursos hacia el pago de pensiones.
En este sentido, ha insistido en que el papel del Tribunal de Cuentas es precisamente alertar de estas situaciones, aunque no tengan un impacto inmediato en los mercados. "El Tribunal de Cuentas tiene por misión precisamente llamar la atención sobre que esas cuentas públicas no están bien presentadas", ha señalado.
Deterioro de la Seguridad Social
Sobre la Seguridad Social, Morillas ha reconocido un deterioro estructural, indicando que el sistema presenta un crecimiento del gasto "de forma desmesurada" y que su equilibrio requeriría "ajustes muy importantes".
Defensa del control del gasto público
Finalmente, ha defendido que el control del gasto público debe regirse por los mismos estándares que en el sector privado, recordando que "nosotros al final lo que estamos mirando es el dinero del contribuyente".
