Colmar, en la región francesa de Alsacia, organiza seis mercados navideños por su casco histórico. El más orientado a las familias se encuentra en la Pequeña Venecia, en la Place des Six Montagnes Noires, donde los niños pueden subir a un tiovivo, contemplar un belén mecánico y enviar sus cartas a Papá Noel.
Otros mercados ocupan las plazas de los Dominicos, l'Ancienne Douane y Juana de Arco. El edificio medieval Koïfhus reúne artesanos y la plaza de la Catedral ofrece especialidades gastronómicas.

Estrasburgo: tradición navideña desde 1570
Estrasburgo permite combinar la visita con Colmar en un mismo viaje. En la plaza Kléber destaca su gran árbol de Navidad, mientras que la plaza Broglie acoge el Christkindelsmärik, cuyos orígenes se remontan a 1570. La plaza Grimmeissen incorpora talleres de artesanía y sostenibilidad y los alrededores de la catedral reúnen casetas con adornos y especialidades alsacianas, como el pan de especias y los mannele. El paseo continúa por la Petite France, entre canales y casas de entramado de madera.

Núremberg: talleres para fabricar regalos navideños
En Alemania, Núremberg cuenta con la Kinderweihnacht, un mercado infantil situado en la plaza Hans Sachs. Además de carruseles y un pequeño tren, ofrece talleres donde los niños pueden elaborar dulces, velas y jabones. Como explica María Jesús Tomé: “Aquí el recuerdo del viaje puede ser algo que hayan hecho ellos mismos.”

Copenhague: Navidad en los jardines de Tívoli
En la capital danesa, los jardines de Tívoli combinan mercado navideño y parque de atracciones. Los niños pueden visitar la casa de Papá Noel, subir al tren de los elfos y disfrutar de carruseles entre árboles iluminados. También se pueden probar los æbleskiver, pequeños buñuelos redondos. La ruta continúa por Nyhavn, con sus fachadas de colores junto al canal.

Viena: patinaje y luces junto al Ayuntamiento
El Wiener Christkindlmarkt de Viena ofrece carruseles, un tren de renos y una pista de hielo con zonas adaptadas para familias. Entre sus atractivos destaca el Árbol de los Corazones, con su espectáculo de luces, además de puestos de juguetes artesanales, galletas de jengibre y ponche sin alcohol.
Cinco propuestas para descubrir distintas tradiciones navideñas europeas viajando en familia.

