Babia, una comarca situada al norte de la provincia de León, junto a Asturias. Este territorio de valles y montañas dio origen a la expresión “estar en Babia”, ya que en la Edad Media los reyes de León se retiraban allí a descansar. Cuando alguien preguntaba por el monarca, la respuesta era literal: estaba en Babia.
Fuera de España, los mapas también esconden nombres que parecen una broma. En Turquía, existe una ciudad llamada Batman, situada en el sureste del país, con cientos de miles de habitantes y una economía ligada al petróleo. En Noruega, a orillas del fiordo de Trondheim, se encuentra Hell, un pequeño pueblo cuyo nombre significa “fortuna” en noruego, aunque en inglés se traduzca como “infierno”.
En Estados Unidos, el humor continúa con Boring, en Oregón, que significa “aburrido”. Este pueblo se hermanó con Dull en Escocia y Bland en Australia, formando una peculiar alianza internacional basada en el juego de palabras.

Bastardo, Dildo e Intercourse
Europa y América suman más ejemplos. En la región italiana de Umbría está Bastardo, mientras que en Canadá encontramos Dildo. En Pensilvania, Estados Unidos, se sitúa Intercourse, una localidad rural con una importante comunidad Amish, conocida también por haber sido escenario de rodajes cinematográficos.

Cuando el nombre cambia por turismo
Algunos lugares han decidido cambiar su nombre para evitar bromas constantes. Es el caso del pueblo austriaco antes conocido como Fucking, que pasó a llamarse Fugging. En otros casos ocurrió lo contrario: una ciudad estadounidense llamada Hot Springs decidió rebautizarse como Truth or Consequences para atraer turismo y acoger un famoso programa de radio en los años 50.
Este recorrido demuestra que los mapas del mundo están llenos de destinos reales con nombres inesperados, perfectos para viajeros curiosos y amantes de las anécdotas.
Puedes escuchar el audio del programa Gente viajera, el espacio de viajes de Onda Cero que se emite sábados y domingos de 12:00 a 14:00h presentado por Carles Lamelo, en este reportaje elaborado por Elena del Amo.
