“Las auroras son uno de los espectáculos más bellos de la naturaleza”, explica Mariano López. Se trata de un fenómeno frecuente en latitudes polares que, para quienes viven lejos de esos lugares, resulta extraordinario. “Un gran espectáculo, que suele comenzar antes de la medianoche”, describe, cuando una nube verde crece rápidamente y se extiende por el cielo “formando tablas como las de una gigantesca cortina plisada”.
Según detalla, este mes es especialmente adecuado, “y en particular alrededor de las fechas en que se producirá el equinoccio de primavera, alrededor del 20 de marzo”. En los equinoccios, el eje terrestre es perpendicular a los rayos solares, lo que facilita la aparición de auroras. “Es un hecho estadísticamente probado que hay más constancia de auroras en torno a la fecha de los equinoccios”.

El óvalo auroral: dónde ver auroras boreales
Las auroras se producen cuando las partículas del viento solar son atrapadas por el campo magnético terrestre y chocan con los gases de la atmósfera, liberando energía en forma de luz. El fenómeno se observa en el llamado óvalo auroral, entre los paralelos 65 y 72.
Desde España, los destinos mejor comunicados son el norte de Noruega y Finlandia. Mariano López propone dos enclaves. En Finlandia, Kakslauttanen, a 20 kilómetros de Ivalo, donde se encuentra el Kakslauttanen Arctic Resort, conocido por sus iglús térmicos con techo de cristal para contemplar el cielo a 24º en el interior.
En Noruega, Alta, situada en el paralelo 70, junto a un fiordo, y considerada la capital de las luces del norte. Allí destaca el Sorrisniva Igloo Hotel, construido íntegramente en hielo.

Sapmi, la tierra del pueblo sami
Además de consultar páginas web y aplicaciones que avanzan la probabilidad de auroras con varios días de antelación, el viaje permite descubrir Sapmi, territorio tradicional del pueblo sami. “Ellos no se llaman, nunca se han llamado a sí mismos ‘lapones’”, recuerda el colaborador, y explica que Sapmi significa la tierra del pueblo sami.
“Hay una palabra sami que nos ha llegado al español. Es tundra, el bosque ártico”. Sapmi es “la última frontera del norte de Europa”, una región de bosques, lagos y nieve donde el cielo negro regala el baile de las auroras.
