Este sábado 'Gente viajera' se ha trasladado hasta el renovado Hotel Riu Palace La Mola para adentrarse en la esencia de la isla de Formentera. Un destino que enamora por el encanto de sus playas, aguas cristalinas, su tranquilidad y su cercanía con el viajero; un destino que hace sentir como en casa.
"Es una isla que no deja indiferente a nadie", señala Artal Mayans, conseller de Turismo de Formentera. "Es una isla que inspira y evoca a artistas, a grandes mentes del arte que la han visitado durante muchos años", añade.
"El objetivo es demostrar que la isla ofrece mucho más que sol y playa", señala Mayans respecto a la afluencia turística de la isla, comprendida principalmente entre los meses de abril y octubre. Sin embargo, desde la consejería de Turismo se pretende convertir a Formentera en un destino para todo el año: "Es una ventaja de la que podemos disfrutar".
Hotel Riu Palace La Mola
Desde el renovado Hotel Riu Palace La Mola, su directora, Silvia Castro, detalla los principales cambios de esta remodelación del hotel. "Se ha apostado por un estilo muy mediterráneo, sin perder la esencia de la isla", señala. "Queremos que la gente repita, que el huésped encuentre una estancia adaptada a las nuevas necesidades. Que cuando vuelva, aunque vea un hotel diferente, encuentre la misma cercanía y se sienta en casa".
Una de las principales novedades de la reciente apuesta del hotel es poner el foco en un estilo de vida saludable. "Nos hemos dado cuenta de que la gente no quiere renunciar a sus hábitos saludables durante las vacaciones", apunta Castro. "Hemos querido apostar por una mejora considerable a nivel del gimnasio y otras actividades como aquagym, sin olvidar la gastronomía, ofreciendo opciones para que quien quiera cuidarse no tenga que renunciar a ello".
Formentera: esencia mediterránea
Más allá de sus playas y atardeceres, Formentera destaca por contar con un destacado legado histórico que se puede disfrutar en enclaves como el castillo romano de Can Blai. Sumado a su gran oferta gastronómica y a su cercanía, la isla se vuelve un destino al que volver. "El turista que viene a la isla es un turista repetidor", comenta Mayans. Sentir "el buen rollo" y el hecho de que "no hay ni un semáforo en la isla", la hacen única y especial.
